El Gobierno de Canarias estudia un aumento del IGIC en el sector turístico para la próxima legislatura. Fernando Clavijo descarta una ecotasa regional, pero apuesta por gravar con mayor intensidad los servicios turísticos mediante el Impuesto General Indirecto Canario. El objetivo es redistribuir la riqueza generada por los 18,5 millones de turistas anuales y retener más del 24.000 millones de euros que aporta el sector.
¿Por qué el IGIC y no una ecotasa?
Clavijo rechaza una ecotasa regional porque considera que su impacto es desigual y poco eficaz para redistribuir ingresos. En cambio, el IGIC tiene un mecanismo de recaudación más equilibrado y una base imponible amplia. Ya varios cabildos insulares aplican tasas locales en espacios naturales, pero el Ejecutivo regional prefiere un instrumento fiscal unificado y transparente.
El IGIC como herramienta de política económica
El IGIC no es un impuesto nuevo. Es el equivalente canario del IVA, con tipos reducidos, superreducidos y especiales. Su modificación permitiría ajustar la presión fiscal según el perfil del servicio: alojamientos de lujo, experiencias premium o paquetes turísticos integrados podrían soportar un tipo especial mayor. Esto alinea la fiscalidad con la estrategia de más calidad, menos cantidad y más valor añadido.
¿Cómo afecta un aumento del IGIC a los precios turísticos?
Un incremento del IGIC se trasladaría directamente al precio final de los servicios: alojamientos, restaurantes, alquiler de vehículos o actividades guiadas. Los operadores turísticos ya operan con márgenes ajustados. Un alza podría presionar su competitividad frente a destinos con fiscalidad más baja, como Turquía o Egipto.
Impacto en la demanda internacional
Los turistas británicos y alemanes, principales emisores, son sensibles a cambios de precio. Un aumento del IGIC sin compensación en calidad o experiencia podría reducir la estancia media o desviar flujos hacia islas con menor carga fiscal. Sin embargo, si el incremento financia mejoras reales —como transporte sostenible, digitalización de servicios o formación profesional—, el efecto neto podría ser positivo.
¿Qué dice el marco legal y económico actual?
El IGIC está regulado por la Ley 20/1991 y su régimen especial se ampara en el Estatuto de Autonomía. Cualquier modificación requiere acuerdo con el Gobierno central, ya que afecta a la financiación autonómica y al sistema tributario estatal. Además, la Unión Europea supervisa que no se produzcan distorsiones de competencia entre regiones.
El papel de los convenios colectivos
En 2025, los convenios de hostelería en Las Palmas y Tenerife incluyeron subidas salariales superiores al 10 %. Estos acuerdos ya están retención de riqueza en el territorio. Un aumento del IGIC podría financiar parte de esa inversión social, evitando recortes en servicios públicos o subvenciones directas.
¿Qué implica para la sostenibilidad turística?
Clavijo vincula el aumento del IGIC con la transición hacia un turismo sostenible. No se trata de recaudar más por recaudar, sino de internalizar costes ambientales y sociales. El dinero recaudado podría destinarse a la conservación de espacios naturales, mejora de infraestructuras verdes o apoyo a la economía circular en el sector.
Datos Clave
- El turismo generó 24.000 millones de euros en Canarias en 2025.
- Se registraron 18,5 millones de turistas el año pasado.
- Los convenios de hostelería incluyeron subidas salariales superiores al 10 %.
- Varios cabildos ya aplican tasas locales en zonas naturales, pero sin coordinación regional.
- El IGIC tiene tipos especiales del 0 % al 15 %, según la actividad.
El debate no es solo fiscal: es estratégico. Canarias enfrenta una encrucijada entre mantener su volumen turístico y transformarlo. El aumento del IGIC no es una medida aislada. Es una pieza clave en un modelo que prioriza la resiliencia económica, la justicia fiscal y la sostenibilidad territorial. Su éxito dependerá de su diseño técnico, su transparencia y su alineación con los objetivos del Pacto Verde Canario y la Estrategia Turística 2030.
