En un contexto de creciente preocupación por la situación de los derechos humanos en el Sahara Occidental, Carmelo Ramírez, consejero de Solidaridad Internacional del Cabildo de Gran Canaria, y Noemí Santana, diputada de Podemos en el Congreso, han emprendido un viaje hacia El Aaiún. Este viaje tiene como objetivo principal comprobar de primera mano las condiciones de vida de la población saharaui y las presuntas violaciones de derechos humanos que se han denunciado en los territorios ocupados por Marruecos.
La situación en el Sahara Occidental ha sido objeto de debate durante décadas, y la ocupación marroquí ha generado un clima de tensión y conflicto. Ramírez, quien también preside la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui, ha manifestado su intención de reunirse con organizaciones locales que defienden los derechos humanos. «Queremos conocer de primera mano la situación de los Derechos Humanos y recabar información sobre las violaciones de derechos fundamentales que sufre el pueblo saharaui», declaró Ramírez antes de su partida.
### La Larga Historia de Ocupación y Violaciones de Derechos
La historia del Sahara Occidental es compleja y está marcada por la lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui. Desde 1975, cuando Marruecos comenzó su ocupación, la población local ha enfrentado numerosas violaciones de sus derechos. Según informes de diversas organizaciones internacionales, estas violaciones incluyen detenciones arbitrarias, torturas y restricciones a la libertad de expresión.
Carmelo Ramírez ha enfatizado que el Sahara Occidental es un territorio que no pertenece a Marruecos y que la ocupación es ilegal según el derecho internacional. «Es un territorio que no pertenece a Marruecos y en el que se violan los derechos humanos, se encarcelan a los saharauis y se expolian los recursos naturales», afirmó. Esta situación no solo afecta a la población local, sino que también plantea riesgos para las Islas Canarias, que se encuentran a solo 100 kilómetros de la costa saharaui.
La diputada Noemí Santana ha respaldado estas afirmaciones, subrayando la responsabilidad de los representantes públicos en denunciar la ocupación marroquí. «Ya son 50 años de ocupación marroquí del Sáhara Occidental, con lo que esto conlleva. Como representantes públicas, tenemos una responsabilidad», declaró Santana. Su compromiso con la causa saharaui se refleja en su deseo de llevar la voz de los saharauis a un escenario internacional, donde se puedan visibilizar sus demandas y sufrimientos.
### Críticas a la Política del Gobierno Español
La visita de Ramírez y Santana a El Aaiún también se produce en un contexto de críticas hacia la política del Gobierno español respecto al Sahara Occidental. La reciente postura del presidente Pedro Sánchez, quien ha manifestado que la propuesta de Marruecos para otorgar un régimen de autonomía al Sahara es la base más seria y realista para resolver el conflicto, ha generado controversia. Santana ha calificado esta política de «vergonzosa» y ha expresado su desacuerdo con la falta de consulta al Congreso de los Diputados sobre este asunto.
«Queremos desligarnos completamente de esas declaraciones, ya que fue una decisión que ni siquiera pasó por el Congreso de los Diputados», afirmó Santana, quien considera que el apoyo a Marruecos en este contexto no solo es inapropiado, sino que también traiciona los intereses del pueblo saharaui. La diputada ha instado a la comunidad internacional a prestar atención a la situación en el Sahara y a apoyar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Además, Santana ha criticado la postura del presidente canario, Fernando Clavijo, quien ha promovido inversiones en el puerto de Dajla, en territorio saharaui. Según ella, esto no solo favorece a un futuro competidor de los puertos canarios, sino que también contribuye a la perpetuación de una ocupación ilegal. «Alentar al empresariado canario a que invierta en Dajla no solo implica favorecer a un futuro competidor de los puertos de las islas, sino que, a su juicio, supone contribuir a la comisión de un delito», argumentó.
La visita de Ramírez y Santana a El Aaiún es un paso significativo en la lucha por los derechos del pueblo saharaui. A través de su compromiso y acciones, buscan visibilizar una situación que ha sido ignorada durante demasiado tiempo. La comunidad internacional debe prestar atención a estas iniciativas y apoyar la causa saharaui, que es, en última instancia, una lucha por la justicia y la dignidad humana.
