La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) está en proceso de preparar una propuesta que será presentada a consulta pública sobre la retribución de las redes gasistas para el periodo 2027-2032. Este anuncio fue realizado por Rocío Prieto, directora de Energía de la CNMC, durante su intervención en el 23º Encuentro del sector energético organizado por IESE y Deloitte. La propuesta busca redefinir el modelo de retribución, centrándose en el mantenimiento y operación de los activos existentes, en lugar de fomentar nuevas inversiones.
### Contexto Actual del Sector Gasista
El sector gasista se encuentra en un momento crítico, especialmente tras la reforma que abarcó el periodo 2021-2026, la cual implicó un recorte significativo de más de 2.000 millones de euros en seis años. Este recorte ha generado preocupación entre las principales empresas del sector, que están considerando recurrir a los tribunales para cuestionar el pago por sus redes, el cual fue aprobado por la CNMC a finales de 2025. Las grandes eléctricas consideran que esta retribución es insuficiente para satisfacer las necesidades energéticas del país.
Durante el encuentro, Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, enfatizó la importancia de establecer un modelo que garantice la estabilidad del sector a largo plazo. Reynés solicitó a la CNMC que en las futuras circulares sobre la retribución se tenga en cuenta que «hay gas para rato», sugiriendo que la estabilidad y sostenibilidad del sector son fundamentales para su desarrollo futuro.
La CNMC, por su parte, está evaluando la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, como el biometano y el hidrógeno. Este enfoque busca ajustar los incentivos necesarios para la evolución del sector gasista, alineándose con las tendencias globales hacia la sostenibilidad y la reducción de emisiones de carbono.
### Nuevos Modelos de Retribución y Mantenimiento de Infraestructuras
La propuesta de la CNMC se centra en la necesidad de redefinir los incentivos adecuados en un entorno que prioriza la conservación de infraestructuras existentes. Rocío Prieto destacó que el nuevo modelo de retribución no solo debe contemplar la inversión en nuevas infraestructuras, sino también el mantenimiento y la operación de las que ya están en funcionamiento. Este cambio de enfoque es crucial, ya que el sector gasista debe adaptarse a un panorama energético en constante evolución, donde la eficiencia y la sostenibilidad son cada vez más importantes.
Prieto explicó que el modelo actual, que se basa en la inversión, debe ser complementado con un enfoque que priorice el mantenimiento y la operación. Esto implica que las empresas del sector deben estar preparadas para realizar cambios tecnológicos que les permitan adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. La directora de Energía de la CNMC subrayó que es esencial garantizar la seguridad que aportan al sistema eléctrico los ciclos combinados y la cogeneración, elementos que son fundamentales para la estabilidad del suministro energético.
El proceso de revisión retributiva que se avecina representa una oportunidad para que el sector gasista se adapte a las nuevas realidades del mercado energético. La CNMC está comprometida en trabajar con las empresas del sector para desarrollar un modelo que no solo sea sostenible, sino que también garantice la seguridad y eficiencia del suministro de gas en el país.
En este contexto, es fundamental que las empresas del sector gasista se preparen para los cambios que se avecinan. La transición hacia un modelo más sostenible y centrado en el mantenimiento de infraestructuras existentes requerirá una planificación cuidadosa y una inversión en tecnología que permita a las empresas adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. La colaboración entre la CNMC y las empresas del sector será clave para garantizar que la transición se realice de manera efectiva y que se logren los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética.
La propuesta de la CNMC sobre la retribución de las redes gasistas no solo es un paso hacia la modernización del sector, sino también una respuesta a las crecientes demandas de sostenibilidad y eficiencia en el ámbito energético. A medida que el sector se enfrenta a nuevos desafíos, es esencial que se establezcan modelos de retribución que reflejen estas necesidades y que fomenten la innovación y la adaptación a un entorno energético en constante cambio.
