Un vehículo que cayó al mar en el Puerto de Las Palmas hace 12 meses ha sido recuperado por el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil. El coche se desplazó desde la rampa del muelle durante su embarque en un buque. Nadie lo vio caer. El propietario denunció su desaparición como robo, sin saber que estaba a 12 metros de profundidad.
¿Cómo se descubrió el coche hundido tras un año?
El hallazgo fue casual. Durante labores de limpieza del casco de un buque, unos buzos detectaron una silueta metálica en el lecho marino. Alertaron a las autoridades. El GEAS realizó una inspección subacuática y confirmó que se trataba de un automóvil intacto y sin ocupantes.
La operación de extracción requirió grúas especializadas y coordinación con la Autoridad Portuaria. No hubo riesgos ambientales ni daños estructurales en la infraestructura portuaria.
¿Qué falló en el proceso de embarque del vehículo?
El error ocurrió en la fase de carga. Un trabajador de la naviera estacionó el coche en la rampa de acceso al buque, zona no delimitada para estacionamiento prolongado. Al regresar minutos después, el vehículo había desaparecido. No había cámaras de vigilancia activas en ese tramo ni registros de movimiento.
Falta de protocolos de seguridad en zonas críticas
Las rampas de embarque deben cumplir normas de control de acceso, señalización clara y supervisión en tiempo real. Este incidente evidencia brechas en la aplicación del Reglamento de Seguridad Portuaria.
Responsabilidad compartida entre naviera y usuario
El propietario no verificó el estado del vehículo antes de abandonar la zona. La naviera no registró la entrada ni la ubicación exacta del coche. Ambas partes incumplieron mínimos de gestión de riesgos operativos.
¿Qué implica legalmente la recuperación de un bien hundido?
El coche sigue siendo propiedad del denunciante, según el Código Civil español. No se activó la figura de abandono porque no hubo declaración expresa ni transcurrió el plazo legal de 10 años para bienes muebles.
La Guardia Civil actuó bajo el Real Decreto 1119/2022, que regula la intervención en espacios acuáticos bajo jurisdicción portuaria. No se requirió autorización judicial porque no hubo indicios de delito ni restos humanos.
Marco normativo aplicable
- Ley 14/2014 de Navegación Marítima: regula la responsabilidad en operaciones de carga.
- Orden FOM/2892/2011: establece requisitos de seguridad en terminales de pasajeros y vehículos.
- Reglamento (UE) 2019/1239: obliga a registros electrónicos de embarque en puertos comunitarios.
¿Cuál es el impacto económico de incidentes como este?
El rescate costó aproximadamente 28.500 euros, cubiertos por el presupuesto de la Guardia Civil. No se facturó al propietario, al no existir negligencia penal comprobada.
Pero el costo oculto es mayor: la interrupción de operaciones en una rampa clave durante 14 horas afectó la salida de 3 buques de pasajeros. Se estiman pérdidas indirectas de 120.000 euros en ingresos portuarios y turísticos.
Datos Clave
- El coche permaneció 362 días sumergido a 11,7 metros de profundidad.
- No se detectaron fugas de aceite ni líquidos contaminantes.
- El vehículo conservaba el número de bastidor legible, clave para la identificación legal.
- La denuncia por robo se archivó tras la recuperación y la verificación forense.
- El GEAS realizó 7 inmersiones previas para evaluar estabilidad y riesgos de colapso estructural.
El caso refleja la necesidad urgente de digitalizar los procesos de embarque en puertos españoles. La ausencia de sistemas de geolocalización en tiempo real y cámaras con IA de detección de caídas sigue siendo una vulnerabilidad operativa recurrente. En 2025, el 63 % de los incidentes menores en puertos del Archipiélago Canario se vincularon a fallos humanos en zonas de transición. La inversión en prevención reduce hasta un 80 % los costos de respuesta posterior. El Puerto de Las Palmas ya ha iniciado una licitación para instalar sensores de movimiento en todas las rampas de carga antes de finales de 2026.
