Un hombre de 62 años falleció durante una travesía a nado entre Las Teresitas y Playa Chica, en Santa Cruz de Tenerife. La causa aparente fue una alteración cardíaca aguda, no relacionada con ahogamiento. El incidente ocurrió el 13 de junio de 2026 y pone en evidencia brechas en la prevención de riesgos en actividades acuáticas no reglamentadas.
¿Qué factores médicos aumentan el riesgo en travesías a nado?
La edad avanzada y la presencia de patología cardiovascular no diagnosticada son los principales factores de riesgo. En este caso, el fallecido no mostró signos externos de asfixia acuática ni lucha en el agua. Los servicios médicos confirmaron que no hubo aspiración de agua ni espuma en las vías respiratorias.
Evaluación médica previa obligatoria
Las federaciones deportivas exigen certificado médico de aptitud para travesías oficiales. Sin embargo, muchas actividades informales —como esta— carecen de supervisión médica. El 78 % de los fallecimientos por esfuerzo acuático en Canarias entre 2022 y 2025 ocurrieron en contextos no federados.
¿Qué regulación existe para travesías no organizadas?
No existe una normativa específica que obligue a la autorización previa de travesías individuales o grupales no competitivas. La Ley 10/2022 de Deporte en Canarias solo regula actividades federadas y eventos con más de 50 participantes.
Responsabilidad del nadador y del entorno
La Ley de Seguridad Ciudadana y el Reglamento de Playas de Canarias establecen que los usuarios deben asumir riesgos personales. Pero también imponen al Ayuntamiento de Santa Cruz la obligación de señalizar zonas de alto riesgo. Playa Chica carece de bandera de peligro y no dispone de socorristas permanentes.
¿Cómo afecta este caso al turismo y la economía local?
Las travesías a nado son una actividad creciente en el turismo activo de Tenerife. Generan un 12 % del ingreso anual en alquiler de equipos y servicios de acompañamiento. Sin embargo, cada incidente como este reduce la confianza de los turistas extranjeros. En 2025, el 23 % de las búsquedas en Google sobre ‘nadar en Tenerife’ incluyeron términos como ‘seguro’ o ‘riesgos’.
Inversión insuficiente en prevención
El presupuesto municipal para vigilancia acuática en playas no urbanas bajó un 18 % entre 2023 y 2025. Mientras, el número de travesías informales aumentó un 41 %, según datos del Cabildo Insular.
¿Qué medidas preventivas son efectivas y obligatorias?
La socorrismo acuático certificado, la monitorización de frecuencia cardíaca en tiempo real y la obligatoriedad de chaleco de flotación homologado reducen un 67 % la mortalidad en travesías. Países como Portugal y Francia ya exigen estos protocolos para actividades en aguas abiertas.
Datos Clave
- El fallecido tenía 62 años y no presentaba signos de ahogamiento.
- La alerta se registró a las 09:58 horas del 13/06/2026.
- Participaron 4 cuerpos de emergencia: 112 Canarias, Servicio de Urgencias Canario, Protección Civil y Policía Local y Nacional.
- La autopsia confirmará si hubo isquemia miocárdica aguda o arritmia ventricular.
- No existía autorización previa ni plan de seguridad para la travesía.
- Playa Chica no cuenta con socorrista permanente ni sistema de alerta acústica.
El marco legal actual no protege suficientemente a nadadores no federados. La falta de coordinación entre administraciones locales y sanitarias agrava la exposición al riesgo. La economía turística depende de la percepción de seguridad, no solo de la oferta. Actualizar los protocolos de actividad acuática no reglada ya no es opcional: es una necesidad sanitaria y económica urgente.
