La reciente tendencia en el mercado hipotecario ha mostrado un notable aumento en la firma de préstamos, alcanzando cifras récord que no se veían desde hace más de una década. En septiembre de 2025, se firmaron 46,129 hipotecas, lo que representa un incremento del 12.2% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este aumento se ha visto impulsado por una combinación de factores, incluyendo la competencia feroz entre los bancos y la creciente demanda de vivienda, especialmente en un contexto donde los precios de alquiler han alcanzado niveles exorbitantes.
### La Guerra Hipotecaria y su Impacto en el Mercado
La denominada «guerra hipotecaria» ha sido un fenómeno que ha marcado el mercado español en los últimos años. A pesar de que muchos de los grandes bancos han comenzado a retirarse de esta competencia, las cifras de septiembre indican que la lucha por captar clientes sigue siendo intensa. La tasa media de interés de las hipotecas se ha situado en un 2.85%, el nivel más bajo desde enero de 2023, y ha permanecido por debajo del 3% durante ocho meses consecutivos. Este contexto ha permitido que un 39.4% de las hipotecas se constituyan a tipo variable, mientras que el 60.6% restante se ha hecho a tipo fijo.
El aumento en la firma de hipotecas también ha estado acompañado por un incremento significativo en el importe medio de los préstamos, que ha alcanzado los 171,612 euros, un 14.1% más que el año anterior. Este aumento en el capital prestado, que ha superado los 7,914 millones de euros, refleja no solo la mayor demanda de vivienda, sino también el impacto de los precios en el mercado inmobiliario.
Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que en los primeros nueve meses de 2025, el número de hipotecas para la compra de vivienda ha crecido un 21.4%. Este crecimiento se ha visto acompañado por un aumento del 37.5% en el capital prestado y del 13.2% en el importe medio de los créditos concedidos. Las proyecciones indican que se podrían firmar cerca de 500,000 hipotecas para finales de año, una cifra que no se alcanzaba desde hace 15 años.
### Desafíos y Expectativas para el Futuro
A pesar de las cifras alentadoras, el futuro del mercado hipotecario no está exento de desafíos. La retirada de algunos bancos de la guerra hipotecaria ha comenzado a influir en las condiciones de los préstamos. Entidades como Santander, BBVA y Bankinter han comenzado a aumentar los precios de sus hipotecas, lo que podría afectar la accesibilidad para muchos compradores potenciales.
Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria, señala que los bancos están enfocando sus esfuerzos en un perfil de cliente muy específico: aquellos que pueden financiar hasta el 90% del valor de compra, con ingresos superiores a 3,000 euros y al menos dos años de antigüedad en su empleo. Esta estrategia refleja una tendencia hacia una banca más selectiva, donde la competencia se centra en atraer a familias con ingresos altos, especialmente aquellas que superan los 4,000 euros mensuales.
La incertidumbre geopolítica y la posibilidad de un cambio en la política de tipos del Banco Central Europeo (BCE) también son factores que los bancos están considerando al ajustar sus estrategias. A pesar de la demanda activa en el mercado, la oferta de viviendas sigue siendo limitada, lo que podría mantener la presión sobre los precios y la accesibilidad a la vivienda en el corto plazo.
En este contexto, los expertos sugieren que, aunque se siguen viendo ofertas atractivas, la prudencia de los bancos podría marcar el rumbo del mercado hipotecario en los próximos años. La inflación sigue siendo un factor que presiona a las entidades financieras, que buscan reforzar su rentabilidad en un entorno cada vez más competitivo. La expectativa es que, de cara a 2026, el mercado hipotecario se mueva hacia una fase de mayor selectividad, sin un retorno a la guerra hipotecaria generalizada que caracterizó años anteriores.
El panorama actual del mercado hipotecario en España es un reflejo de la complejidad de la economía actual, donde la demanda de vivienda sigue siendo fuerte, pero las condiciones del mercado están cambiando. Con un enfoque en la rentabilidad y la prudencia, los bancos están adaptando sus estrategias para navegar en un entorno que, aunque presenta oportunidades, también está lleno de incertidumbres.
