La reciente activación de la contingencia migratoria extraordinaria en Canarias marca un hito significativo en la gestión de menores migrantes en España. Tras un año y medio de esfuerzos y negociaciones, el Ministerio de Juventud e Infancia ha dado luz verde a un protocolo que permitirá la reubicación de aproximadamente 4,000 menores no acompañados que actualmente se encuentran en las islas, Ceuta y Melilla. Este avance es crucial para aliviar la saturación en los centros de acogida y garantizar un trato digno a estos niños y niñas que han llegado a España en busca de un futuro mejor.
### Contexto de la Contingencia Migratoria
La situación en Canarias ha sido crítica, con un número de menores migrantes que supera ampliamente la capacidad de los centros de acogida. En la actualidad, las islas cuentan con una capacidad ordinaria de 737 plazas, pero albergan a más de 5,000 menores. Esta discrepancia ha llevado a las autoridades a solicitar la activación de la contingencia migratoria, un mecanismo que permite la reubicación de menores a otras regiones del país cuando se supera el triple de la capacidad establecida.
El decreto que establece esta contingencia fue aprobado el pasado martes y publicado en el Boletín Oficial del Estado, lo que permite que a partir de este viernes se inicie el proceso de reubicación. La consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado, expresó su satisfacción por la aprobación de esta medida, subrayando que «Canarias no podía seguir afrontando en solitario la atención de los menores migrantes». Este protocolo no solo busca descongestionar los recursos de las islas, sino también asegurar que cada menor reciba una atención digna y de calidad.
La normativa establece que, una vez declarada la contingencia, cualquier menor no acompañado que llegue a las islas podrá ser trasladado a otra región en un plazo de 15 días. Esto es un cambio significativo en la política migratoria, ya que anteriormente no existía un mecanismo legal que facilitara este tipo de reubicaciones. Además, se priorizará a los menores en situación de especial vulnerabilidad, lo que refleja un enfoque más humano y centrado en el bienestar de los niños.
### Reacciones y Desafíos en el Proceso de Reubicación
A pesar de los avances, la activación de la contingencia migratoria no ha estado exenta de controversias. Algunas regiones, especialmente aquellas gobernadas por el Partido Popular, han expresado su oposición a la reubicación de menores, argumentando que no cuentan con los recursos necesarios para atender a un número adicional de migrantes. Baleares, por ejemplo, ha solicitado la activación de la contingencia, pero no ha logrado demostrar que supere el triple de su capacidad ordinaria, lo que ha generado tensiones entre las comunidades autónomas.
El Gobierno de Baleares ha manifestado su intención de llegar a un acuerdo con el Estado para evitar la distribución de menores que se acogerán en Canarias, Ceuta y Melilla. Sin embargo, esta postura ha sido criticada por otros sectores que consideran que la solidaridad entre regiones es fundamental en la gestión de la crisis migratoria. La situación ha llevado a la presentación de recursos ante el Tribunal Supremo por parte de Baleares y otras comunidades, en un intento de frenar el decreto que regula la reubicación de menores.
Mientras tanto, el Estado también está trabajando en la reubicación de menores migrantes solicitantes de asilo, como lo ordenó el Tribunal Supremo en marzo. En este contexto, se han comenzado a trasladar a menores que han expresado su deseo de continuar su ruta migratoria hacia otras regiones de España. Este proceso es crucial, ya que muchos de estos jóvenes buscan reunirse con familiares o establecerse en lugares donde puedan tener mejores oportunidades.
La activación de la contingencia migratoria en Canarias representa un paso importante hacia una gestión más efectiva y humanitaria de la crisis de menores migrantes. Sin embargo, el camino por delante está lleno de desafíos, tanto en términos de recursos como de coordinación entre las diferentes comunidades autónomas. La situación seguirá evolucionando, y será fundamental que todas las partes involucradas trabajen juntas para garantizar que los derechos y el bienestar de los menores migrantes sean siempre la prioridad.