La Guardia Civil incautó 230 kilogramos de pescado en la Reserva Marina de La Graciosa. La operación desarticuló una red de pesca furtiva que usaba nasas prohibidas, actuaba de noche y evadía controles. El caso evidencia fallos en la vigilancia marina y tensiones entre sostenibilidad y presión económica en Canarias.
¿Qué artes de pesca están prohibidas en la Reserva Marina de La Graciosa?
El uso de nasas está totalmente prohibido en este espacio protegido. Estas trampas fijas alteran los hábitats bentónicos y causan capturas no selectivas. La normativa canaria y estatal solo autoriza anzuelos dirigidos, y únicamente para especies como el pez espada o la lubina. En la pesca recreativa, solo se permite caña, cordel o curricán, siempre con autorización previa.
¿Por qué la noche y sin luces fue una señal de alerta?
Los agentes identificaron patrones sospechosos: navegación sin luces y desplazamientos en horario nocturno. Estas tácticas son típicas de pesca furtiva. La oscuridad dificulta la detección por drones, patrulleras y sistemas de vigilancia satelital. Además, la Reserva Marina de La Graciosa carece de cobertura continua de radar costero en zonas remotas como Punta La Sonsa.
¿Cuál es el marco legal que ampara la intervención?
La actuación se basó en la Ley 10/2022 de Pesca de Canarias, el Real Decreto 1074/2022 sobre reservas marinas y el Reglamento (UE) 1380/2013. Estos textos exigen autorización expresa para cualquier actividad pesquera en la reserva. La embarcación intervenida no figuraba en el censo oficial de buques autorizados, lo que constituye infracción grave bajo el artículo 42 de la ley canaria.
¿Qué responsabilidades comparten las administraciones?
La gestión de la reserva es compartida. La Secretaría General de Pesca (MAPA) y la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias coordinan controles. Sin embargo, la falta de personal operativo en el Destacamento Marítimo de Fuerteventura limita la frecuencia de inspecciones. En 2025, solo se realizaron 17 operativos en el área, frente a 42 denuncias por infracciones.
¿Cuál es el impacto económico y ecológico de la pesca ilegal en La Graciosa?
La reserva alberga bancos de merluza canaria, cabracho rojo y langosta de cola negra, especies con alto valor comercial y ecológico. La pesca con nasas provoca sobrepesca y daño a hábitats de coral volcánico. Desde 2023, el descenso del 18 % en biomasa de langosta en zonas no vigiladas evidencia el impacto acumulado. Además, cada kilogramo de pescado ilegal desplaza 3,2 € en ingresos fiscales perdidos por derechos de pesca y multas no cobradas.
Datos Clave
- 230 kg de pescado intervenidos en una sola operación
- Embarcación de lista tercera no registrada en el censo oficial
- Uso de nasas, arte prohibido expresamente en la reserva
- Actividad realizada en Playa Lambra y Punta La Sonsa, zonas de máxima protección
- Denuncia por infracción grave bajo la Ley 10/2022 de Pesca de Canarias
La Reserva Marina de La Graciosa cubre 11.000 hectáreas y forma parte de la Red Natura 2000. Su conservación depende de la coordinación real entre administraciones, inversión en tecnología de vigilancia y sanciones disuasorias. Sin ello, la pesca furtiva seguirá erosionando tanto la biodiversidad como la economía pesquera legal de Canarias.
