Las poderosas corrientes generadas por los motores del Bell 412 EP son capaces de remover todo lo que se encuentra bajo su trayectoria, creando ondas circulares en el mar que brillan con destellos arcoíris. Esta impresionante potencia exige que los rescatistas usen cascos para protegerse de los ruidos ensordecedores. En una mañana despejada, los rayos del sol iluminan el verdor que las lluvias han dejado en el norte de Tenerife y la nieve que cubre el Teide. Sin embargo, incluso en estas condiciones ideales, las maniobras de rescate son complejas y requieren una gran habilidad, ya que los rescatistas deben aterrizar en los riscos más escarpados y mantenerse suspendidos en el aire, como un cernícalo en busca de su presa.
Acompañar a los profesionales del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) del Gobierno de Canarias en uno de sus simulacros semanales revela la arriesgada labor que desempeñan. En situaciones críticas y en lugares recónditos, este equipo acude por mar y aire para salvar vidas. Con una plantilla de 82 personas, que incluye pilotos, operadores de grúa, rescatadores y mecánicos, el GES se ha convertido en uno de los equipos más decisivos de los servicios de emergencia en el archipiélago canario.
### La base de operaciones en La Guancha
La base del GES en Tenerife, ubicada en La Guancha, es el centro neurálgico desde donde se coordinan las operaciones de rescate. Gabriel Pérez, un coordinador y piloto con experiencia en misiones militares, explica que el GES utiliza un helicóptero altamente versátil y potente, capaz de realizar rescates en diversas condiciones. Este helicóptero no solo es fundamental para salvar vidas, sino que también participa en la lucha contra incendios, el traslado de material y personal, y la búsqueda de desaparecidos.
El Bell 412 EP, que puede transportar hasta 15 personas y levantar 5.400 kilos, está equipado con una grúa de rescate, un botiquín, una camilla y otros componentes esenciales para las operaciones de rescate. Durante un entrenamiento reciente, el helicóptero se movió ágilmente entre los peñascos de Los Silos y los acantilados de la playa de San Marcos, demostrando su capacidad para llegar a zonas inaccesibles en un tiempo récord. Mientras que los equipos de rescate por tierra o mar podrían tardar horas, el GES puede llegar a cualquier lugar en menos de 20 minutos.
En el macizo de Teno, el helicóptero realiza maniobras precisas para dejar a un rescatador en el lugar de un simulacro de izado de camilla. La comunicación entre los miembros de la tripulación es clave, y cada uno tiene un rol específico que debe cumplir con precisión. Este lenguaje protocolizado asegura que cada operación se realice de manera eficiente y segura.
### Desafíos y realidades del rescate
A pesar de la preparación y la experiencia del equipo, siempre hay imprevistos. Las turbulencias de los barrancos, la pérdida de potencia por la altitud y la fragilidad de los rescatados son solo algunos de los desafíos que enfrentan. En el año 2025, el GES realizó 328 servicios, incluyendo 244 rescates, lo que demuestra la constante necesidad de su labor. Sin embargo, la presión de cada misión es palpable, y los rescatadores deben actuar con rapidez y precisión, ya que cada segundo cuenta.
La empatía es un aspecto fundamental en el trabajo del GES. Los rescatadores deben lidiar con personas que, en momentos de crisis, se encuentran en situaciones de estrés extremo. Juan Ramón Afonso, un operador de grúa con más de 14 años de experiencia, destaca la importancia de transmitir calma y seguridad a los afectados. Las reacciones de las personas rescatadas pueden variar, desde la desesperación hasta la aceptación, y los rescatadores deben estar preparados para manejar cada situación con sensibilidad.
El costo de las operaciones de rescate también es un tema recurrente. En Canarias, existe una tasa que se aplica en casos de imprudencia, lo que puede generar preocupación entre los rescatados, especialmente turistas que no están familiarizados con estas normativas. La responsabilidad de los rescatadores no solo radica en salvar vidas, sino también en educar a la población sobre la seguridad y la prevención de accidentes.
El GES no solo se enfrenta a rescates en tierra, sino también en el mar, donde las condiciones pueden ser aún más desafiantes. Durante un ejercicio de rescate en la costa de Icod de Los Vinos, los rescatadores deben trabajar en equipo para izar a un surfista o pescador que ha sido arrastrado por las olas. La coordinación y la comunicación son esenciales para garantizar la seguridad de todos los involucrados.
A medida que el helicóptero regresa a la base, los miembros del GES reflexionan sobre la importancia de su trabajo y la necesidad de estar siempre preparados. La formación continua es vital, y cada entrenamiento se planifica meticulosamente para emular las diversas situaciones que pueden surgir en una operación real. La seguridad de los rescatadores y de los afectados es la prioridad número uno, y cada miembro del equipo debe estar al tanto de los roles de los demás para garantizar una respuesta efectiva.
El trabajo del GES es un recordatorio de la valentía y dedicación que se requiere para salvar vidas en situaciones extremas. Con cada rescate, estos profesionales demuestran su compromiso con la seguridad y el bienestar de la comunidad canaria, enfrentándose a desafíos que muchos no podrían imaginar. Su labor no solo se trata de rescatar a personas en peligro, sino también de educar y concienciar sobre la importancia de la seguridad en actividades al aire libre. En un entorno tan hermoso como el de Canarias, la prevención y la preparación son clave para disfrutar de la naturaleza de manera segura.
