La reciente reunión de alto nivel entre el Estado español y Marruecos ha desatado una ola de críticas en Canarias, especialmente por parte de Luis Campos, secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC). Campos ha denunciado lo que considera una «tibieza y complicidad» por parte del presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, en un momento crucial para el futuro del archipiélago. En este contexto, el líder nacionalista ha exigido una postura firme para evitar que Canarias sea utilizada como moneda de cambio en negociaciones que podrían comprometer su estatus territorial y económico.
La preocupación de Campos radica en el hecho de que las aspiraciones expansionistas de Marruecos, especialmente en relación con el Sáhara Occidental, podrían poner en riesgo los intereses canarios. En un comunicado, el dirigente canarista subrayó que «Canarias no está en venta», enfatizando que el archipiélago no puede ser objeto de negociación en ningún aspecto, ya sea su estatus jurídico, recursos naturales o espacio aéreo.
### La Reacción de Nueva Canarias ante la Diplomacia Española
Luis Campos ha criticado la falta de acción contundente por parte de Clavijo, quien, según él, ha reaccionado tarde y sin la firmeza necesaria ante una reunión que afecta directamente a la comunidad canaria. «Ha faltado contundencia desde el primer minuto», afirmó Campos, quien considera que el presidente debería haber tomado una posición clara y rotunda en defensa de los intereses de Canarias.
El secretario general de NC-BC recordó que el Estatuto de Autonomía de Canarias establece la participación de la comunidad en todas las decisiones que afecten su relación con Marruecos. En este sentido, Campos ha exigido una «presencia efectiva» de Canarias en cualquier mesa de negociación donde se discutan asuntos que conciernen al archipiélago.
La crítica de Campos no se limita a la falta de acción del Gobierno canario, sino que también apunta a la legitimación de las posiciones marroquíes por parte del Ejecutivo. Según él, la organización de delegaciones comerciales en territorios como Dajla, en el Sáhara Occidental, y el anuncio de nuevas iniciativas hacia Agadir, son ejemplos de cómo el Gobierno de Canarias está contribuyendo a una narrativa que podría poner en peligro los derechos canarios.
### La Geopolítica en el Contexto Actual
La situación geopolítica en la región ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Campos ha señalado que Marruecos, actualmente, cuenta con alianzas más fuertes, especialmente con países como Israel y Estados Unidos, lo que le otorga un poder militar creciente y una influencia diplomática que busca legitimarse a través de hechos consumados. Esta nueva realidad plantea un desafío significativo para Canarias, que debe navegar en un entorno donde sus intereses pueden ser fácilmente ignorados.
El líder de NC-BC ha advertido que permitir que el debate sobre el estatus del Sáhara Occidental se abra sería «inaceptable». La consolidación de la marroquinidad del Sáhara podría tener repercusiones directas en Canarias, y Campos ha dejado claro que la comunidad no debe ser vista como un peón en el tablero de ajedrez geopolítico que se está jugando en la región.
La crítica de Campos se enmarca en un contexto más amplio de tensiones políticas y sociales en Canarias, donde la población está cada vez más consciente de los riesgos que enfrenta el archipiélago. La falta de una respuesta firme por parte del Gobierno canario podría ser interpretada como una señal de debilidad, lo que podría tener consecuencias a largo plazo para la autonomía y los derechos de los canarios.
En este sentido, la voz de Nueva Canarias se erige como un llamado a la acción, instando a los ciudadanos y a los líderes políticos a mantenerse alerta y a defender los intereses del archipiélago en un momento en que su futuro podría estar en juego. La comunidad canaria debe estar unida y preparada para enfrentar los desafíos que se avecinan, asegurando que su voz sea escuchada en el ámbito nacional e internacional.
La situación actual también plantea preguntas sobre la estrategia a seguir por parte de Canarias en su relación con Marruecos. La necesidad de establecer un diálogo constructivo que respete los derechos y la soberanía de ambas partes es fundamental, pero esto no debe hacerse a expensas de los intereses canarios. La defensa de la autonomía y los recursos del archipiélago debe ser una prioridad en cualquier negociación futura.
La postura de Luis Campos y de Nueva Canarias es un recordatorio de que la política no solo se trata de decisiones económicas, sino también de la defensa de los derechos y la identidad de un pueblo. En un mundo cada vez más interconectado, donde las decisiones de unos pocos pueden afectar a muchos, es crucial que Canarias mantenga su voz y su autonomía en el escenario internacional. La comunidad canaria debe estar preparada para defender sus intereses y asegurarse de que su futuro no sea objeto de negociación en un contexto geopolítico complejo y cambiante.
