La situación del transporte sanitario en Canarias ha sido objeto de atención reciente, especialmente tras la presentación de un informe por parte de la Diputada del Común, Lola Padrón. Este informe, correspondiente al año 2024, destaca la urgencia de revisar el contrato de ambulancias en el archipiélago para garantizar que se satisfagan las necesidades reales de la población. La falta de información y transparencia en los protocolos de derivación de pacientes ha generado numerosas quejas tanto del personal sanitario como de los representantes sociales, lo que pone de manifiesto la necesidad de un cambio significativo en la gestión de este servicio esencial.
La Diputada del Común ha enfatizado que, aunque existen procedimientos establecidos para las llamadas de urgencia, los criterios que determinan el traslado de pacientes a diferentes hospitales no son públicos. Esta falta de claridad no solo dificulta la evaluación del sistema de derivación, sino que también contribuye al colapso de los servicios de urgencias, especialmente en los hospitales de referencia. La sobrecarga en estos centros podría estar relacionada con un modelo de derivación que necesita ser revisado, así como con los retrasos en las altas hospitalarias, que son provocados por la insuficiencia de ambulancias disponibles.
### La Falta de Transparencia en los Protocolos de Derivación
Uno de los puntos más críticos que ha señalado Padrón es la opacidad en los protocolos de derivación de pacientes. A pesar de que ha solicitado en varias ocasiones conocer estos criterios, no ha recibido respuesta. Esta situación es preocupante, ya que impide a los profesionales de la salud y a los responsables de la gestión sanitaria evaluar si el sistema actual es adecuado. La falta de información sobre cómo se toman las decisiones de traslado puede llevar a situaciones en las que los pacientes no reciban la atención adecuada en el momento oportuno.
Además, la reciente aprobación de protocolos de seguridad que limitan el estacionamiento de ambulancias en ciertos recintos hospitalarios ha generado más complicaciones. Esta medida, aunque puede tener buenas intenciones en términos de seguridad, requiere una planificación alternativa que involucre a los profesionales de la salud. Sin una adecuada participación del personal sanitario, se corre el riesgo de comprometer la rapidez y eficacia de la atención a los pacientes en situaciones críticas.
### Condiciones Laborales y Necesidades del Personal Sanitario
Otro aspecto que ha sido destacado en el informe es la necesidad de garantizar condiciones mínimas de descanso y seguridad laboral para el personal de ambulancias. Este servicio es esencial y debe estar preparado para atender a personas en situaciones críticas, lo que implica que los trabajadores deben contar con un entorno adecuado para desempeñar sus funciones. La falta de atención a estas necesidades puede afectar no solo la calidad del servicio, sino también la salud y bienestar de quienes están al frente de la atención sanitaria.
La Diputada del Común ha hecho un llamado a revisar integralmente el modelo de transporte sanitario en Canarias. Esto incluye no solo la negociación de un nuevo contrato que se ajuste a la realidad asistencial del archipiélago, sino también la garantía de transparencia en los protocolos de derivación y la participación activa del personal y los agentes sociales en el proceso. Estos elementos son fundamentales para asegurar un sistema sanitario público que sea eficaz, equitativo y seguro para todos los ciudadanos.
La situación actual del transporte sanitario en Canarias es un reflejo de la necesidad de una gestión más eficiente y transparente. La falta de información y la opacidad en los procesos de derivación no solo afectan a los pacientes, sino que también impactan en la moral y el bienestar del personal sanitario. Es imperativo que se tomen medidas para abordar estas cuestiones y garantizar que el sistema de salud pública en Canarias funcione de manera óptima, brindando la atención que los ciudadanos merecen en momentos críticos.
