En el archipiélago canario, la gestión de los recursos económicos ha sido un tema recurrente de debate. A pesar de contar con un presupuesto significativo, la incapacidad para ejecutarlo ha llevado a que se pierdan millones de euros en inversiones necesarias para el desarrollo de la región. Entre 2019 y 2023, Canarias dejó de ejecutar un total de 1.225 millones de euros, lo que representa un alarmante 40% del presupuesto asignado. Este fenómeno no solo refleja una falta de gestión, sino que también pone de manifiesto un problema estructural que afecta a la calidad de vida de sus habitantes.
La Consejería de Vivienda, Obras Públicas y Transportes se destaca como la entidad que más remanente de crédito dejó sin ejecutar, acumulando 165 millones de euros en 2019, el año con el menor nivel de ejecución, que fue de solo el 36,72%. A lo largo de los años siguientes, aunque la ejecución mejoró ligeramente, se mantuvo entre el 58% y el 64%, cifras que siguen siendo insuficientes para abordar las necesidades de infraestructura y servicios públicos en la región.
### Consecuencias de la Falta de Ejecución Presupuestaria
Las repercusiones de esta ineficiencia son múltiples y afectan a diversos sectores. En primer lugar, la falta de ejecución presupuestaria impide la modernización de infraestructuras esenciales, como las sanitarias, educativas y de movilidad. Esto, a su vez, perpetúa la desigualdad territorial y frena el desarrollo económico del archipiélago. La incapacidad para aprovechar los ciclos de ayudas de los fondos europeos es otro aspecto crítico, ya que estos recursos no están disponibles indefinidamente y requieren una gestión efectiva para ser utilizados.
José Carlos Naranjo Sintes, presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, ha señalado que esta situación es inaceptable y que la normalización de la falta de ejecución es un síntoma de un problema más profundo. Según él, el Gobierno de Canarias ha caído en una trampa de planificación excesiva, donde se generan documentos y promesas, pero los resultados concretos son escasos. Esta falta de credibilidad institucional se traduce en una percepción negativa por parte de los ciudadanos y los sectores económicos, que se sienten desatendidos y frustrados por la inacción del gobierno.
La planificación irresponsable, que a menudo se realiza sin estudios técnicos adecuados o sin la madurez administrativa necesaria, es uno de los factores que contribuyen a esta ineficiencia. Además, la falta de personal cualificado en las unidades de contratación provoca demoras en la tramitación de proyectos, lo que agrava aún más la situación. La Audiencia de Cuentas ha identificado que, a pesar de contar con recursos humanos técnicamente capacitados, estos son insuficientes para hacer frente a la carga de trabajo, lo que resulta en una ejecución deficiente de los proyectos.
### Propuestas para Mejorar la Ejecución Presupuestaria
Para abordar esta problemática, es fundamental adoptar un enfoque proactivo que permita mejorar la capacidad de ejecución del presupuesto. En primer lugar, es necesario realizar una planificación más responsable, limitando los proyectos a aquellos que cuenten con viabilidad jurídica y técnica. Esto evitaría la aprobación de iniciativas que no pueden ser ejecutadas y que solo generan expectativas sin fundamento.
La profesionalización de las unidades de contratación es otro aspecto crucial. Dotar a estas unidades de personal especializado y suficiente permitirá una gestión más eficiente de los recursos y una tramitación más ágil de los proyectos. Además, es esencial establecer un sistema de evaluación por objetivos que vincule la ejecución a resultados concretos y medibles. Esto no solo mejoraría la transparencia en la gestión, sino que también permitiría a los ciudadanos tener una visión clara de cómo se están utilizando sus recursos.
El informe de la Audiencia de Cuentas destaca la importancia de asumir la realidad de la situación y corregirla. No se trata solo de diagnosticar el problema, sino de implementar soluciones efectivas que permitan a Canarias avanzar hacia un futuro más próspero y equitativo. La falta de inversión no solo frena el desarrollo de la región, sino que también perpetúa un ciclo de ineficiencia que es necesario romper para garantizar un mejor futuro para todos los canarios.
