La borrasca Emilia ha traído consigo una serie de fenómenos meteorológicos adversos en Canarias, incluyendo fuertes vientos, lluvias intensas y nevadas en las zonas más altas. Este evento ha generado preocupación entre los residentes y las autoridades locales, quienes han emitido avisos y recomendaciones para garantizar la seguridad de la población. A su vez, la Unión Europea ha tomado decisiones significativas en relación con la pesca, afectando a diversas especies y a la flota pesquera de la región. A continuación, se detallan los aspectos más relevantes de estas dos situaciones que impactan a Canarias en este momento.
**Efectos de la Borrasca Emilia en Canarias**
La llegada de la borrasca Emilia ha sido un evento meteorológico notable, con rachas de viento que han superado los 140 km/h. Este fenómeno ha provocado la caída de árboles, daños en infraestructuras y ha llevado a las autoridades a cerrar carreteras en varias islas, especialmente en Gran Canaria. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido alertas sobre el impacto de la borrasca, indicando que se espera que el día de mayor intensidad de la tormenta sea uno de los más complicados para la población.
Las lluvias torrenciales han generado inundaciones en algunas áreas, y las nevadas han comenzado a cubrir las cumbres de Gran Canaria, un fenómeno poco común en esta región. Las autoridades han aconsejado a los ciudadanos que eviten salir de casa si no es necesario y que tomen precauciones ante posibles deslizamientos de tierra y otros peligros asociados a las condiciones climáticas adversas.
Además, se han reportado incidentes relacionados con el mar, como el arrastre de personas por las olas en el sur de Tenerife, lo que ha llevado a un despliegue de servicios de emergencia para garantizar la seguridad de los bañistas y pescadores. La combinación de viento, lluvia y oleaje ha creado un entorno peligroso, y se espera que las condiciones mejoren en los próximos días, aunque las autoridades seguirán monitoreando la situación de cerca.
**Nuevas Regulaciones en la Pesca: Recortes y Oportunidades**
Paralelamente a los efectos de la borrasca, la Unión Europea ha tomado decisiones importantes en el ámbito de la pesca, que afectarán a la flota pesquera de Canarias y a otras regiones. En una reciente reunión, se acordó un recorte provisional del 73% en las cuotas de pesca del verdel para la primera mitad de 2026. Esta decisión ha generado preocupación entre los pescadores, ya que la consejera vasca de Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha advertido que un recorte de tal magnitud podría poner en riesgo la viabilidad de la flota que se dedica a la captura de esta especie.
El acuerdo establece que durante los primeros seis meses de 2026 se podrán pescar hasta 5.907 toneladas de verdel, pero esto dependerá de las negociaciones con otros estados costeros como Noruega, Islandia, Reino Unido e Islas Feroe. Las discusiones sobre las cuotas de pesca han sido complejas, y varios países, incluyendo España y Alemania, han expresado su frustración por la dificultad de llegar a un consenso con Noruega e Islandia, que han fijado unilateralmente sus propias cuotas.
Además del verdel, otras especies también se verán afectadas por estas nuevas regulaciones. La bacaladilla experimentará una reducción del 41% en sus cuotas, permitiendo la captura de 59.321 toneladas. Por otro lado, la merluza, que es fundamental para la flota vasca, se mantendrá en los mismos niveles que en 2025, con 10.892 toneladas disponibles para la pesca. Esta estabilidad en las cuotas de merluza ha sido recibida como una buena noticia por parte del ministro de Agricultura y Pesca, Luís Planas.
Las perspectivas son más alentadoras para otras especies. Por ejemplo, la captura de anchoa se incrementará en un 7,6%, alcanzando las 29.700 toneladas, y el atún rojo verá un aumento del 17%, con un límite de captura de 1.155 toneladas. Sin embargo, también se anticipan ligeros descensos en las capturas de rape y chicharro, lo que indica que los pescadores deberán adaptarse a un entorno regulatorio en constante cambio.
El acceso a las aguas de pesca también se ha visto afectado por las negociaciones en el Mediterráneo. Se ha llegado a un acuerdo que permitirá a los pescadores faenar durante 143 días en 2026, lo que representa una mejora significativa respecto a las propuestas iniciales de la Comisión Europea, que contemplaban un mínimo de 9,7 días. Este acuerdo ha sido considerado un éxito por el ministro Planas, quien ha destacado el esfuerzo del sector pesquero para lograr condiciones más favorables.
La situación actual en Canarias, marcada por la borrasca Emilia y las nuevas regulaciones en la pesca, pone de relieve la interconexión entre los fenómenos meteorológicos y las políticas pesqueras. Los pescadores y la población en general deberán estar preparados para enfrentar los desafíos que se presentan, mientras que las autoridades trabajan para garantizar la seguridad y la sostenibilidad de los recursos pesqueros en la región. La adaptación a estas nuevas realidades será clave para la resiliencia de la comunidad pesquera y la población canaria en su conjunto.
