El Parlamento de Canarias se prepara para reanudar su actividad legislativa tras un receso estival, marcando el ecuador de una legislatura que ha sido calificada como «prolija» en términos de producción legislativa. Sin embargo, a pesar del número significativo de leyes y decretos aprobados, las críticas desde la oposición apuntan a la falta de profundidad y calidad en las iniciativas presentadas. Este artículo explora el contexto actual del Parlamento canario, los logros legislativos y las críticas que han surgido en torno a la gestión del Gobierno.
La reactivación de la actividad parlamentaria se inicia con el análisis de un decreto ley que establece los procedimientos y la calificación del grado de discapacidad en las Islas. Este decreto, aprobado a mediados de agosto, será discutido en la Comisión de Cabildos, marcando el inicio de un nuevo período de sesiones que promete ser intenso. Las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces están programadas para el martes, donde se calificarán las iniciativas del nuevo período y se preparará el primer pleno de la temporada, que se llevará a cabo el 9 y 10 de septiembre.
En el balance de los dos primeros años de esta legislatura, se han convalidado 13 decretos ley y se han aprobado ocho leyes, entre las que destacan la modificación de la ley de cambio climático y la ley de recuperación de La Palma. Además, hay cinco leyes en trámite, incluyendo la de vivienda vacacional y la ley de ciencia. La presidenta del Parlamento, Astrid Pérez, ha destacado la cantidad de normas aprobadas, argumentando que supera los logros de legislaturas anteriores. Sin embargo, la oposición, representada por Gustavo Matos, vicepresidente segundo y ex presidente del Parlamento, ha cuestionado la calidad de estas iniciativas.
Matos ha expresado que, a pesar del volumen legislativo, no se ha logrado abordar problemas fundamentales que afectan a la ciudadanía canaria. En su opinión, la gestión del Gobierno ha estado marcada por la falta de propuestas legislativas significativas, especialmente en áreas críticas como la sanidad. La dimisión del director del Servicio Canario de Salud (SCS) ha sido un punto de inflexión que ha evidenciado la crisis en la gestión sanitaria, lo que Matos considera un fracaso del Gobierno.
### Críticas a la Calidad Legislativa
Las críticas hacia la calidad de la legislación aprobada han sido un tema recurrente en los debates parlamentarios. Gustavo Matos ha señalado que, aunque se han realizado cambios en la ley del suelo en múltiples ocasiones, estos no han logrado resolver la emergencia habitacional que enfrenta la comunidad. Este tipo de críticas resuena en un contexto donde la percepción de la eficacia legislativa es crucial para la confianza pública en las instituciones.
Uno de los puntos más controvertidos ha sido la ley de vivienda vacacional, que ha generado divisiones en el Parlamento. Matos ha argumentado que esta ley perjudica a los pequeños propietarios de pisos turísticos, y no ofrece soluciones efectivas a los problemas del sector. En contraste, ha elogiado la ley de transporte, que fue el resultado de un consenso entre diferentes grupos políticos, destacando la importancia de la colaboración en la creación de leyes que beneficien a la sociedad.
La cuestión de la tasa turística también ha sido objeto de debate. Matos ha manifestado su apoyo a la implementación de una tasa que podría ayudar a redistribuir la riqueza generada por el turismo, un sector vital para la economía canaria. Sin embargo, el Gobierno ha mostrado resistencia a esta propuesta, lo que ha llevado a un estancamiento en las discusiones sobre cómo abordar las preocupaciones sociales relacionadas con el turismo.
### Expectativas para el Futuro
Con el inicio del nuevo período de sesiones, las expectativas son variadas. Matos ha expresado un pesimismo cauteloso, anticipando que poco o nada cambiará en los próximos dos años. La presentación del proyecto de Presupuestos para 2026 será un momento clave, ya que se espera que este documento refleje las prioridades del Gobierno y su capacidad para abordar los problemas más apremiantes de la sociedad canaria.
La búsqueda de consensos se presenta como una necesidad imperante, especialmente con el PSOE como la principal fuerza política en el Parlamento. La colaboración entre partidos podría ser la clave para avanzar en iniciativas que realmente impacten en la vida de los ciudadanos. Sin embargo, la polarización política y las críticas constantes al Gobierno anterior han dificultado la creación de un ambiente propicio para el diálogo y la cooperación.
En resumen, el Parlamento de Canarias se enfrenta a un período crucial en su legislatura, donde la cantidad de leyes aprobadas contrasta con las críticas sobre su calidad y efectividad. La capacidad de los legisladores para abordar los problemas fundamentales de la comunidad canaria será determinante para el futuro de la política en las islas.