El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha manifestado su disposición a discutir la posibilidad de reducir la jornada laboral en un encuentro reciente con el secretario general de la UGT de Canarias, Pepe Álvarez. Este diálogo se produce en un contexto donde la economía canaria enfrenta retos significativos, como el alto absentismo laboral y la disminución de la productividad. Clavijo ha enfatizado la necesidad de un «gran acuerdo social» que involucre a patronales, sindicatos y administraciones públicas, sugiriendo que el debate sobre la jornada laboral debe ser llevado al Congreso de los Diputados.
### Contexto Económico y Social en Canarias
La propuesta de reducción de la jornada laboral se enmarca en un contexto económico complejo para las Islas Canarias. A pesar de los avances tecnológicos y cambios en el mercado laboral, la región ha visto un aumento en el número de «trabajadores pobres», aquellos que, a pesar de tener empleo, enfrentan dificultades económicas significativas. Clavijo ha señalado que muchos trabajadores destinan casi el 50% de sus ingresos a la vivienda, lo que los coloca en una situación de vulnerabilidad social.
La inflación ha afectado gravemente a las familias canarias, lo que ha llevado a la necesidad de revisar las condiciones laborales y salariales. Clavijo ha argumentado que no se puede ignorar el hecho de que el mundo laboral ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, y que es esencial adaptar las políticas laborales a esta nueva realidad. En este sentido, la reducción de la jornada laboral podría ser una medida que beneficie tanto a los trabajadores como a las empresas, al mejorar la calidad de vida de los empleados y, potencialmente, aumentar la productividad.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de controversia. El Partido Popular, socio de gobierno de Clavijo, ha expresado su oposición a la reducción de la jornada, argumentando que podría tener un impacto negativo en la competitividad de las empresas canarias. Esta división política refleja la complejidad del tema y la necesidad de un diálogo abierto y constructivo entre todas las partes involucradas.
### La Perspectiva de los Sindicatos
Pepe Álvarez, secretario general de la UGT, ha acogido con satisfacción la apertura de Clavijo al debate sobre la jornada laboral. Álvarez ha subrayado que la revolución tecnológica actual exige cambios en las condiciones laborales, y ha señalado que Canarias tiene una «gran oportunidad» para mejorar los salarios y las condiciones de trabajo. En su opinión, la reducción de la jornada laboral no solo beneficiaría a los trabajadores, sino que también podría resultar en un aumento de la calidad del trabajo y del turismo en la región.
Durante su visita a Canarias, Álvarez también ha abordado el tema de la vivienda, considerándola un aspecto crítico que debe ser parte de cualquier discusión sobre el futuro laboral de la región. Ha propuesto que la planificación urbanística de nuevos desarrollos debe ir acompañada de dotaciones sociales y vivienda pública, para garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a una vivienda digna.
Además, Álvarez ha criticado el modelo de sindicalismo en Canarias, sugiriendo que es necesario un cambio hacia un enfoque más centrado en la negociación colectiva, similar al que se practica en Baleares, donde las condiciones laborales son más favorables. Ha resaltado que en Baleares existe un único convenio para todas las islas, lo que facilita la negociación y mejora las condiciones laborales en general.
La discusión sobre la jornada laboral y las condiciones de trabajo en Canarias es un tema que está en la agenda pública y que requiere un enfoque colaborativo. La necesidad de un diálogo social efectivo es más urgente que nunca, especialmente en un momento en que la economía canaria enfrenta desafíos significativos. La posibilidad de reducir la jornada laboral podría ser una solución viable para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, siempre que se lleve a cabo de manera que no comprometa la competitividad de las empresas locales.
La postura de Clavijo y Álvarez refleja un reconocimiento de que el mundo laboral está en constante evolución y que las políticas deben adaptarse a estas realidades. La reducción de la jornada laboral podría ser un paso hacia un futuro más equitativo y sostenible para todos los canarios, pero su implementación requerirá un esfuerzo conjunto de todos los actores involucrados en el proceso.