La lectura ha experimentado un resurgimiento en muchas partes del mundo, y España no es la excepción. Sin embargo, en el Archipiélago canario, el camino hacia un mayor hábito lector ha sido más lento. Aunque las cifras muestran una mejora en los últimos años, todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar la media nacional. Según el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España 2025, el 61,7% de la población canaria mayor de 14 años afirma leer libros al menos una vez al trimestre, un incremento notable respecto al 58,3% en 2020. A pesar de este avance, Canarias se mantiene en los últimos puestos en comparación con otras comunidades autónomas, donde la media nacional se sitúa en un 66,2%. Este artículo explora los factores que influyen en el hábito de lectura en Canarias, así como las diferencias demográficas que se observan en los lectores.
El crecimiento del hábito lector en Canarias
El informe revela que, aunque el hábito lector ha mejorado en el Archipiélago, todavía hay un 40% de la población que no se anima a leer. Este dato es preocupante, ya que indica que, a pesar de los esfuerzos por fomentar la lectura, muchos canarios aún no han encontrado el tiempo o la motivación para sumergirse en un libro. Las comunidades que lideran el índice de lectura, como Madrid, País Vasco y Cataluña, presentan cifras significativamente más altas, lo que sugiere que hay factores culturales y sociales que influyen en la predisposición a leer.
La brecha de género también es un aspecto relevante en el estudio. Las mujeres en Canarias leen más que los hombres, con un 72,3% de ellas afirmando que leen en su tiempo libre, en comparación con el 59,8% de los hombres. Esta tendencia se mantiene en todas las comunidades autónomas y en todos los grupos de edad. Además, las mujeres tienden a leer más libros al año en promedio, lo que sugiere que podrían estar más inclinadas a buscar tiempo para la lectura en sus rutinas diarias.
Por otro lado, los jóvenes de entre 14 y 24 años se destacan como uno de los grupos con mayor índice de lectura, superando el 75% a nivel estatal. Este dato desafía el mito de que la juventud no lee, y sugiere que las nuevas generaciones están encontrando formas de integrar la lectura en sus vidas, ya sea a través de libros físicos o formatos digitales como ebooks y audiolibros. Sin embargo, el aumento en la lectura entre los jóvenes no se traduce necesariamente en un aumento en la lectura general en la población canaria, lo que indica que aún hay un trabajo considerable por hacer.
Factores que limitan la lectura
Uno de los principales obstáculos que enfrenta la población canaria en su camino hacia un mayor hábito lector es la falta de tiempo. Según el 42% de los encuestados, este es el motivo principal por el que no leen. Las mujeres, en particular, son las que más luchan por encontrar tiempo para leer, lo que puede estar relacionado con las múltiples responsabilidades que asumen en su vida diaria. Además, la preferencia por otros tipos de entretenimiento, como las redes sociales y la televisión, también ha aumentado, con un 32,6% de los encuestados citando esto como una razón para no leer. Este porcentaje ha crecido en comparación con el 27% registrado en 2024, lo que sugiere que la competencia por la atención del público es cada vez más feroz.
La brecha de interés también es notable entre diferentes grupos demográficos. Los hombres y los jóvenes son más propensos a preferir otros tipos de entretenimiento, lo que puede estar relacionado con la percepción de que la lectura es una actividad menos atractiva en comparación con las opciones digitales disponibles. Este fenómeno plantea un desafío adicional para fomentar la lectura en estas poblaciones, que son cruciales para el futuro del hábito lector en Canarias.
Transformación del ecosistema lector
El ecosistema de la lectura está en constante evolución, y el crecimiento de la lectura digital es un claro ejemplo de ello. En 2025, el 33,2% de la población española ha adoptado la lectura digital, siendo el e-reader el dispositivo más utilizado, seguido por el móvil y el ordenador. Este cambio en la forma en que se consume la lectura puede ser una oportunidad para atraer a nuevos lectores, especialmente a aquellos que prefieren la comodidad de la tecnología moderna.
Los audiolibros también están ganando popularidad, alcanzando al 9% de la población española, especialmente entre los menores de 45 años. Esta tendencia sugiere que hay un mercado en crecimiento para formatos de lectura más accesibles y convenientes, lo que podría ayudar a atraer a aquellos que no se sienten cómodos con los libros tradicionales. La clave para fomentar la lectura en Canarias podría estar en aprovechar estas nuevas tecnologías y formatos para hacer que la lectura sea más atractiva y accesible para todos.
El papel de las bibliotecas y la compra de libros
El Barómetro también destaca un crecimiento en la compra de libros no de texto, que ha alcanzado al 54,1% de la población, el dato más alto en la serie histórica. Las librerías siguen siendo el principal canal de compra, superando a internet y las cadenas de librerías. Este dato es alentador, ya que sugiere que hay un interés creciente en adquirir libros, lo que podría traducirse en un aumento en la lectura en el futuro.
Las bibliotecas también juegan un papel crucial en la promoción de la lectura. El 29,8% de los españoles ha visitado una biblioteca en el último año, y la valoración media de estas instituciones es muy alta, alcanzando un 8,1 sobre 10. En Canarias, la puntuación es aún más alta, con un 8,5, lo que indica que los canarios valoran positivamente el acceso a estos espacios. Sin embargo, es fundamental que las bibliotecas continúen innovando y ofreciendo programas que fomenten la lectura, especialmente entre los grupos demográficos que aún no han adoptado este hábito.
La lectura es una actividad que no solo enriquece la vida de las personas, sino que también contribuye al desarrollo cultural y social de una comunidad. A medida que Canarias avanza hacia un mayor hábito lector, es esencial que se implementen estrategias efectivas para abordar las barreras que limitan la lectura y se aprovechen las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Solo así se podrá lograr un cambio significativo en la cultura de la lectura en el Archipiélago.
