Ecuador se encuentra en un momento crucial de su historia política, donde el presidente Daniel Noboa ha convocado a un referendo que podría redefinir el rumbo del país. Este domingo, más de 13 millones de ciudadanos tendrán la oportunidad de pronunciarse sobre cuatro propuestas que buscan transformar la estructura política e institucional de Ecuador. En un contexto marcado por la violencia y el narcotráfico, la consulta popular se presenta como una herramienta para alinear la política ecuatoriana con los intereses de Estados Unidos en la región.
### La Propuesta de Bases Extranjeras y la Seguridad Nacional
Uno de los puntos más controversiales del referendo es la primera pregunta, que propone eliminar la prohibición constitucional vigente desde 2008 sobre la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador. Este artículo, que fue parte de la Constitución promovida por el expresidente Rafael Correa, establece que «Ecuador es un territorio de paz» y prohíbe el establecimiento de bases militares. La eliminación de esta prohibición permitiría a Estados Unidos establecer bases en el país, lo que Noboa argumenta es esencial para combatir el narcotráfico que ha llevado a Ecuador a experimentar el semestre más violento de su historia, con 4,500 homicidios registrados.
La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, ha expresado que la cooperación militar es necesaria para enfrentar el narcoterrorismo que afecta a la costa ecuatoriana. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado una fuerte oposición por parte de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y otros grupos de izquierda, quienes argumentan que la presencia militar estadounidense podría comprometer la soberanía del país y tener repercusiones negativas en la región.
La preocupación por la intervención militar se intensifica en un contexto donde Washington ha lanzado operaciones en el Caribe y el Pacífico para combatir el narcotráfico, lo que ha generado temores de que Ecuador se convierta en un campo de batalla en la lucha contra el crimen organizado. La reciente declaración del secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, sobre la «Operación Lanza del Sur» ha añadido más tensión a la situación, ya que se considera una respuesta directa a la crisis de seguridad en América Latina.
### Reformas Políticas y la Nueva Constitución
Además de la cuestión de las bases militares, el referendo incluye otras propuestas significativas que podrían cambiar el panorama político del país. Una de ellas es la creación de una nueva ley de partidos políticos que eliminaría el financiamiento público para las campañas electorales, permitiendo que las formaciones políticas solo reciban fondos de sus afiliados y simpatizantes. Esta medida busca reducir la influencia del dinero en la política, pero también plantea interrogantes sobre la viabilidad de los partidos más pequeños que podrían verse afectados por la falta de recursos.
Otra propuesta clave es la reducción del número de miembros de la Asamblea Nacional, que pasaría de 151 a 73. Esta medida es parte de un esfuerzo por hacer el sistema político más eficiente y menos burocrático, aunque también ha generado críticas sobre la representación y la diversidad en el parlamento.
La cuarta pregunta del referendo es quizás la más ambiciosa: la convocatoria a una Asamblea Constituyente que se encargue de redactar una nueva Constitución. Noboa ha argumentado que la actual Constitución es «reactiva» y que necesita ser reemplazada por un marco legal que permita un enfoque más proactivo en la gobernanza y la seguridad. Si el «sí» prevalece en esta consulta, el Consejo Nacional Electoral tendría 90 días para organizar elecciones para elegir a 80 asambleístas constituyentes, quienes tendrían un plazo de 180 días para redactar la nueva Carta Magna.
La nueva Constitución abordaría temas fundamentales como los derechos humanos, la organización del Estado, la economía, la justicia y el medio ambiente. Noboa ha vinculado la necesidad de una nueva Constitución con la crisis de seguridad que enfrenta el país, argumentando que una reforma constitucional le daría más herramientas para combatir el delito a gran escala.
En este contexto, el gobierno ha tomado medidas drásticas, como la construcción de una prisión de máxima seguridad, conocida como la Cárcel del Encuentro, inspirada en las políticas del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Estas acciones han sido vistas con escepticismo por los defensores de los derechos humanos, quienes advierten sobre el riesgo de abusos y la falta de garantías para los derechos fundamentales en un entorno de creciente militarización.
El referendo del domingo no solo es un momento decisivo para el futuro político de Ecuador, sino que también refleja las tensiones más amplias en América Latina en torno a la seguridad, la soberanía y la influencia de Estados Unidos en la región. A medida que los ciudadanos se preparan para votar, el resultado de esta consulta podría tener implicaciones duraderas para la política ecuatoriana y su relación con el resto del continente.
