En un golpe significativo contra el narcotráfico en el Atlántico, la Policía Nacional ha logrado desarticular una organización criminal que controlaba el tráfico de drogas mediante narcolanchas. Esta operación, conocida como Sombra Negra, ha resultado en la detención de 105 personas y la incautación de 57,000 kilogramos de cocaína, así como la confiscación de bienes valorados en más de dos millones de euros. La red operaba principalmente entre Sudamérica y Europa, utilizando las Islas Canarias como un punto estratégico para el trasvase de drogas.
La operación comenzó hace un año y se llevó a cabo en varias fases. La primera fase concluyó en junio, con la detención de 48 personas en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Este primer ataque se centró en el núcleo de la red, que se especializaba en introducir cocaína en España a través de embarcaciones de alta velocidad, un método conocido como «go fast». La logística de la operación era compleja: la cocaína llegaba en buques nodriza desde países como Colombia y Brasil, donde luego era transferida a las narcolanchas en alta mar, utilizando comunicaciones encriptadas para evitar ser detectados.
### La Estructura de la Organización Criminal
La organización desmantelada tenía una estructura bien definida y operaba a lo largo de la costa atlántica, desde Galicia hasta Portugal, pasando por Andalucía, Cataluña, Ceuta y Marruecos. La Policía Nacional realizó un total de 49 registros en diferentes localidades, incluyendo Lanzarote, Gran Canaria y Algeciras, donde se incautaron 10,400 kilos de cocaína, 70 vehículos, 30 embarcaciones y más de 800,000 euros en efectivo. Además, se encontraron armas de fuego y tecnología avanzada, como inhibidores de frecuencia y equipos de comunicación sofisticados.
Los miembros de la organización desempeñaban roles específicos, desde los encargados de la vigilancia hasta los responsables de la custodia de la droga. Se establecieron puntos de control a lo largo de la costa para monitorear la actividad de las fuerzas de seguridad. Esta red de vigilancia era crucial para el éxito de sus operaciones, ya que les permitía operar principalmente durante la noche, cuando era más difícil para las autoridades detectar sus movimientos.
La organización también contaba con plataformas acuáticas secretas donde los pilotos podían permanecer durante largos períodos, a veces más de un mes, realizando múltiples operaciones. Estas plataformas estaban equipadas con combustible y víveres, lo que les permitía operar de manera autónoma en alta mar. La complejidad de su logística y la sofisticación de sus métodos de comunicación encriptada complicaron las labores de las fuerzas del orden, que tuvieron que adaptarse a estas nuevas tácticas.
### El Silencio a Cualquier Precio
Uno de los aspectos más inquietantes de esta operación fue el uso del dinero para silenciar a aquellos que podrían comprometer la seguridad de la organización. Se descubrió que la red había pagado hasta doce millones de euros a la familia de un piloto fallecido durante una operación de tráfico de drogas. Este pago tenía como objetivo garantizar que la familia mantuviera el silencio sobre cualquier actividad delictiva, evitando así que las autoridades pudieran rastrear a los miembros de la organización.
La muerte del piloto ocurrió en noviembre de 2024, tras una persecución en el río Guadalquivir que resultó en un choque con una patrullera de la Guardia Civil. Este incidente subrayó los riesgos que enfrentaban los involucrados en el narcotráfico, así como la desesperación de la organización por mantener su funcionamiento sin interrupciones. A pesar de los esfuerzos por silenciar a los testigos, las investigaciones continuaron, y la Policía Nacional logró desmantelar gran parte de la estructura de la red.
La operación Sombra Negra ha sido un esfuerzo conjunto que involucró a varias agencias internacionales, incluyendo la NCA británica, la DEA estadounidense y Europol, entre otras. Esta colaboración ha sido fundamental para desarticular una red que, en el último año, fue responsable de la introducción de 57,000 kilos de cocaína en Europa, sin contar los alijos frustrados que fueron interceptados por las autoridades.
El impacto de esta operación es significativo, no solo por la cantidad de drogas incautadas, sino también por la desarticulación de una de las organizaciones más poderosas en el tráfico de drogas en el Atlántico. Con 105 detenidos actualmente en prisión, las autoridades esperan que este golpe al narcotráfico sirva como un ejemplo de la eficacia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.
La operación Sombra Negra no solo ha puesto de manifiesto la complejidad del tráfico de drogas en el Atlántico, sino que también ha resaltado la necesidad de una vigilancia constante y de la colaboración entre diferentes países para combatir este fenómeno. A medida que las organizaciones criminales se adaptan y evolucionan, las fuerzas de seguridad deben estar un paso adelante, utilizando tecnología avanzada y estrategias innovadoras para desmantelar estas redes peligrosas.
