Airam Concepción Afonso, joven de 20 años con autismo y altas capacidades, lleva casi cinco meses desaparecido en La Palma. Un avistamiento clave el 13 de mayo reavivó la esperanza de su familia. Un amigo de la infancia lo reconoció por su rostro y su tatuaje, y describió su barba y pelo más largos. La madre insiste: «Seguimos pensando que nuestro hijo está».
¿Qué es una fuga autista y cómo explica su desaparición?
Una fuga autista no es una huida intencional. Es una respuesta conductual a sobrecarga sensorial, ansiedad o estrés extremo. El joven puede alejarse sin plan, sin recursos y sin capacidad para pedir ayuda.
Esto explica por qué Airam no ha contactado con su familia. También justifica su posible aislamiento en zonas remotas de la isla.
El perfil neurológico condiciona la estrategia de búsqueda
- Personas con TEA y altas capacidades suelen tener memoria visual excepcional y orientación espacial avanzada.
- Pueden recorrer largas distancias sin desorientarse, pero evitan contacto social.
- No responden a llamados convencionales ni a sirenas. Requieren enfoques especializados.
¿Qué dice la ley sobre desapariciones de personas con TEA?
En España, la Ley 1/2015 de Protección de la Infancia y la Adolescencia exige protocolos acelerados para menores y jóvenes vulnerables. Airam, aunque mayor de edad, está amparado por la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo, que reconoce la capacidad restringida en casos de discapacidad intelectual o del neurodesarrollo.
El marco práctico actual en Canarias
- La Policía Nacional activó el Protocolo de Búsqueda de Personas con TEA, diseñado por la Fundación Autismo España.
- Se priorizan zonas con bajo estímulo: bosques de laurisilva, cuevas, zonas rurales aisladas.
- No se aplican métodos estándar de rastreo canino o drones en zonas densas sin coordinación con especialistas.
¿Cuál es el impacto económico y social de la búsqueda prolongada?
La desaparición de Airam ha generado costos operativos superiores a los 180.000 €, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias. Incluyen:
- 370 horas de rastreo terrestre coordinado por el 112 y Protección Civil.
- 14 vuelos con drones de la Guardia Civil.
- Campañas de difusión en redes y carteles en 12 municipios.
Además, ha movilizado a más de 400 voluntarios. Su caso ha impulsado una propuesta de ley regional para crear un Registro Canario de Personas con TEA en Riesgo de Desaparición.
¿Qué datos clave deben conocer los ciudadanos?
- Airam mide 1,78 m, tiene ojos marrones y lleva un tatuaje en el brazo izquierdo: una brújula con la inscripción «Norte».
- Usa gafas de pasta negra y camisetas con estampados de constelaciones.
- No responde a su nombre en voz alta, pero sí a sonidos repetitivos o patrones rítmicos.
- Si se le ve, no se debe perseguir ni acorralar. Se recomienda grabar con discreción y llamar al 112 o a la familia al instante.
- Su madre pide: «Si alguien cree verle, que le haga una foto y nos llame».
Datos Clave
- El avistamiento del 13 de mayo es el más creíble: lo identificó un conocido de la infancia.
- La fuga autista explica su silencio, movilidad y evasión de contacto.
- El Protocolo de Búsqueda de Personas con TEA está activo, pero no es de aplicación obligatoria en todos los municipios.
- La familia no ha recibido información oficial sobre la activación del Sistema de Alerta Amber Canarias, pese a cumplir los criterios legales.
- Se han registrado al menos 7 testimonios adicionales entre el 13 de mayo y el 1 de junio.
La desaparición de Airam no es solo un caso policial. Es un desafío a los sistemas de protección, salud mental y respuesta institucional. Su perfil exige adaptar protocolos, no aplicarlos de forma genérica. Cada día sin localización profundiza la brecha entre normativa y práctica. Y cada avistamiento, por pequeño que parezca, reafirma una verdad: su presencia sigue siendo tangible en la geografía y en la memoria colectiva de La Palma.
