El 11 de marzo de 2026, el Parlamento de Canarias se convirtió en el escenario de un intenso debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria. Este evento, que se desarrolla en varias jornadas, ha sido marcado por la intervención del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, quien ha expuesto las prioridades de su administración y ha hecho un llamado a la unidad entre los diferentes grupos políticos. En un contexto donde la situación económica y social de las islas es crítica, el debate se centra en la búsqueda de soluciones efectivas para los problemas que afectan a la población canaria.
**Retos Económicos y Sociales**
Durante su intervención, Clavijo destacó la necesidad de abordar cuestiones fundamentales como la financiación, la vivienda, el empleo, la dependencia y la educación. La situación económica de Canarias es compleja, con un crecimiento del PIB que, aunque se sitúa en torno al 3,5%, no se traduce en una mejora equitativa de las condiciones de vida de los ciudadanos. El presidente advirtió que «Canarias está sola» en la lucha por la condonación de la deuda, lo que refleja una falta de apoyo a nivel nacional que complica aún más la situación de las islas.
Uno de los puntos más críticos que se abordaron fue la pobreza y la desigualdad. A pesar de que el turismo sigue siendo un motor económico importante, muchos canarios enfrentan dificultades para acceder a una vivienda digna. La vivienda se ha convertido en un «muro» para muchas familias, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de políticas que garanticen el acceso a este derecho fundamental. La intervención de Raúl Acosta, diputado de Agrupación Herreña Independiente, puso de relieve la necesidad de mejorar los fondos de compensación territorial para mitigar la doble insularidad, un problema que históricamente ha afectado a las islas más alejadas.
La juventud también fue un tema central en el debate. Acosta expresó su preocupación por la situación de los jóvenes de entre 18 y 35 años, quienes han crecido en medio de crisis económicas y sociales que han limitado sus oportunidades. La falta de empleo y las dificultades para acceder a la vivienda son barreras que impiden que esta generación pueda desarrollar proyectos de vida estables. La intervención de Acosta fue un llamado a la acción para que se implementen políticas que faciliten el retorno juvenil y se ofrezcan incentivos para el empleo.
**La Necesidad de Acuerdos y Colaboración**
El presidente Clavijo enfatizó que «la mejor solución para los problemas es la democracia y las instituciones», sugiriendo que es el momento de forjar grandes acuerdos entre los diferentes grupos políticos. La evaluación de los programas de desarrollo en Canarias se ha planteado como una prioridad, especialmente con la próxima conmemoración de los 10 años del Fondo de Desarrollo de Canarias. Esta evaluación conjunta con cabildos y ayuntamientos es vista como una oportunidad para revisar lo que ha funcionado y lo que necesita ser mejorado.
Casimiro Curbelo, otro de los participantes en el debate, abordó la cuestión migratoria, subrayando que se trata de un fenómeno que requiere un enfoque humano y responsable. Curbelo destacó la labor de la población de El Hierro en la acogida de migrantes, resaltando la importancia de la solidaridad y la colaboración entre las islas. La migración es un tema que no solo afecta a Canarias, sino que está interconectado con la situación internacional, lo que hace necesario un enfoque coordinado y solidario.
Además, Curbelo hizo hincapié en la diversificación económica como una estrategia clave para combatir la pobreza en Canarias. La dependencia excesiva del turismo puede ser riesgosa, y es fundamental explorar otras áreas de desarrollo económico que puedan proporcionar estabilidad y oportunidades a largo plazo. La transición energética también fue un tema relevante, con advertencias sobre el impacto de los apagones en la vida cotidiana de los canarios, afectando a hospitales, comercios y a la actividad diaria.
El debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria no solo es un reflejo de los desafíos que enfrenta la región, sino también una oportunidad para que los líderes políticos se unan en la búsqueda de soluciones efectivas. La situación actual exige un compromiso real y una colaboración entre todos los actores involucrados para garantizar un futuro más próspero y equitativo para todos los canarios. La voz de la ciudadanía debe ser escuchada y tenida en cuenta en la formulación de políticas que impacten directamente en su calidad de vida. En este sentido, el debate se presenta como un espacio vital para la construcción de un futuro mejor para Canarias.
