El archipiélago canario, conocido por su belleza natural y su atractivo turístico, se enfrenta a un dilema significativo: a pesar de los buenos resultados económicos impulsados por el turismo, la región se encuentra en una posición desfavorable en términos de competitividad. Según el último informe sobre la competitividad regional en España, Canarias ocupa el puesto 14 de 17 comunidades autónomas, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad de la región para traducir el crecimiento económico en mejoras tangibles para sus ciudadanos.
### La Brecha de Competitividad en Canarias
El informe, publicado en diciembre de 2025, revela que, a pesar de un crecimiento económico general en el país, Canarias ha experimentado un descenso en su competitividad. Este fenómeno se debe a varios factores estructurales que limitan el potencial de la región. En comparación con otras comunidades autónomas, como Madrid, Navarra y el País Vasco, que lideran el ranking de competitividad, Canarias se queda atrás con un índice de 6,92 puntos, muy por debajo de los 16,93 puntos de Madrid.
La competitividad se mide a través del Índice de Competitividad Regional (ICREG), que se basa en 53 indicadores agrupados en siete ejes: entorno económico, mercado de trabajo, capital humano, entorno institucional, infraestructuras básicas, eficiencia empresarial e innovación. En este contexto, Canarias presenta debilidades significativas, especialmente en productividad y gasto en investigación y desarrollo (I+D).
La productividad por persona ocupada en Canarias es la más baja de España, alcanzando solo el 74,4% de la media de la Unión Europea. Esto se traduce en un estancamiento económico que limita las oportunidades de crecimiento y desarrollo. Además, el gasto en I+D en las islas es de apenas el 0,5% del PIB, muy por debajo del 1,5% de la media nacional y del 2,2% de la UE. Esta falta de inversión en innovación es un factor crítico que afecta la competitividad a largo plazo de la región.
### El Mercado Laboral y el Entorno Institucional
A pesar de los desafíos mencionados, el informe también destaca algunos aspectos positivos en el mercado laboral de Canarias. Aunque la comunidad ocupa el puesto 15 en términos absolutos, se ha observado un crecimiento superior a la media en 2024, con mejoras en la reducción de la tasa de desempleo, tanto general como juvenil. Esto sugiere que, a pesar de las dificultades estructurales, hay un potencial de mejora en el ámbito laboral que podría contribuir a un futuro más prometedor.
El entorno institucional de Canarias es otro aspecto que merece atención. Este eje, que incluye variables como la criminalidad y la deuda pública, sitúa a las islas en una posición relativamente favorable, ocupando el sexto lugar a nivel nacional. Sin embargo, el informe advierte sobre una tendencia a la baja en este indicador, especialmente en relación con la desigualdad, que sigue siendo un problema persistente en la región.
La desigualdad en Canarias es notablemente alta, superando la media nacional y la de la Unión Europea. Esto se refleja en el ratio de ingresos entre los grupos de población más ricos y más pobres, donde Canarias se encuentra entre las comunidades con mayor desigualdad. Esta situación no solo afecta la cohesión social, sino que también limita el acceso a oportunidades y recursos para una parte significativa de la población.
### Comparativa con el Contexto Europeo
El análisis de la competitividad de Canarias no puede realizarse sin considerar su posición en el contexto europeo. Al comparar los indicadores de Canarias con los de otras regiones de la UE, se observa que las islas se encuentran entre las menos competitivas. Junto a comunidades como Andalucía, Extremadura y Murcia, Canarias presenta niveles de PIB por habitante, productividad del trabajo y gasto en I+D que están por debajo del 75% de la media europea.
Este panorama plantea un desafío considerable para las autoridades locales y regionales, que deben encontrar formas efectivas de abordar estas debilidades estructurales. La inversión en educación y formación, así como en innovación y desarrollo tecnológico, son áreas clave que requieren atención urgente. Sin un enfoque estratégico en estos aspectos, Canarias corre el riesgo de quedar atrapada en un ciclo de baja competitividad y desigualdad.
### Estrategias para Mejorar la Competitividad
Para revertir la situación actual, es fundamental que Canarias implemente estrategias que fomenten la innovación y la inversión en capital humano. Esto incluye la creación de programas que incentiven la formación continua y la educación superior, así como la promoción de iniciativas que atraigan inversiones en I+D. La colaboración entre el sector público y privado también será crucial para impulsar el desarrollo de infraestructuras y servicios que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.
Además, es esencial que se aborden las cuestiones de desigualdad y se promueva un crecimiento inclusivo que beneficie a todos los sectores de la población. Esto no solo mejorará la cohesión social, sino que también contribuirá a un entorno más estable y próspero para el desarrollo económico.
En resumen, aunque Canarias presenta un panorama desafiante en términos de competitividad, hay oportunidades para mejorar y avanzar hacia un futuro más sostenible y equitativo. La clave estará en la capacidad de la región para adaptarse a los cambios y aprovechar sus recursos de manera efectiva.
