La presencia de la filoxera de la vid en Canarias ha encendido las alarmas entre las autoridades locales y los productores vitivinícolas. Este insecto, conocido científicamente como Daktulosphaira Vitifoliae Fitch, ha sido detectado en 45 terrenos de la isla de Tenerife, lo que ha llevado al Gobierno de Canarias a implementar medidas fitosanitarias urgentes para su control y erradicación. La colaboración entre la Guardia Civil y el Gobierno regional es fundamental para evitar la propagación de este organismo nocivo, que puede causar daños significativos a las viñas y, por ende, a la industria vitivinícola canaria.
Las acciones comenzaron con la realización de 1.368 prospecciones en diferentes localizaciones, de las cuales 1.323 resultaron libres de filoxera. Sin embargo, la detección en 45 terrenos ha llevado a la implementación de controles en carretera para asegurar el cumplimiento de las restricciones al movimiento de material vegetal y uva. Eduardo García, viceconsejero del Sector Primario, enfatizó la importancia del apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para que las restricciones sean efectivas y se proteja al sector vitivinícola.
La normativa establece la prohibición total del movimiento de material vegetal de vid en cualquiera de sus formas, así como de uva fresca desde las islas afectadas. Sin embargo, se permite el traslado de uva fresca entre islas bajo estrictas condiciones de control fitosanitario, siempre que se obtenga la autorización correspondiente. Esto es crucial para evitar que la filoxera se propague a otras áreas del archipiélago.
Las labores de control se están llevando a cabo en colaboración con la Policía Canaria y las policías locales, así como con el personal de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias. Se han establecido zonas delimitadas de 500 metros alrededor de cada planta afectada, así como un perímetro adicional de un kilómetro para prevenir la propagación del patógeno. Estas medidas son parte de un protocolo más amplio que busca contener la situación y evitar un rebrote de la filoxera en el futuro.
La filoxera es un insecto que causa daños visibles en las hojas de las viñas, provocando la formación de agallas que afectan la salud de la planta. Además, puede dañar las raíces, lo que puede llevar a la muerte de la planta en un plazo de entre dos y cinco años tras la infestación. Aunque en Tenerife no se ha detectado su presencia en las raíces, la situación sigue siendo preocupante y requiere atención inmediata.
Desde la detección del primer caso a finales de julio, Canarias había mantenido un estatus libre de filoxera gracias a las normativas fitosanitarias vigentes. Sin embargo, la aparición de este organismo nocivo ha puesto en riesgo la producción vitivinícola de la región, que es un pilar importante de la economía local. Las autoridades están trabajando arduamente para eliminar la filoxera de las localizaciones afectadas mediante tratamientos fitosanitarios y la extracción de las vides infectadas.
El proceso de erradicación incluye la aplicación de un producto sistémico para eliminar el organismo, seguido de la extracción de las vides y la aplicación de herbicidas e insecticidas en el suelo. Además, se están tomando medidas para asegurar que el material extraído sea eliminado de manera segura, ya sea por quema o enterrado a gran profundidad, para evitar cualquier posibilidad de rebrote.
La situación actual subraya la importancia de la vigilancia y el control en el sector agrícola, especialmente en un archipiélago como Canarias, donde la biodiversidad y la producción agrícola son vitales. Las autoridades han hecho un llamado a los productores y a la comunidad en general para que estén atentos a cualquier signo de infestación y para que colaboren en la implementación de las medidas de control establecidas.
La filoxera de la vid no solo representa un desafío para los agricultores, sino que también pone en riesgo la rica tradición vitivinícola de Canarias. La respuesta coordinada entre las autoridades y los productores es esencial para asegurar que esta crisis se maneje de manera efectiva y que el sector vitivinícola pueda continuar prosperando en el futuro. La lucha contra la filoxera es un recordatorio de la fragilidad de los ecosistemas agrícolas y la necesidad de una gestión responsable y proactiva para protegerlos.