Canarias cerró marzo de 2026 con 962.600 afiliados a la Seguridad Social y menos de 146.500 parados, los mejores datos desde 2008. Pero detrás de esos récords hay un vacío estadístico: 36.637 fijos discontinuos no aparecen en las cifras oficiales de desempleo, aunque estén sin trabajar la mayor parte del año. Su situación real distorsiona la percepción del mercado laboral y afecta a la planificación económica regional.
¿Qué son los fijos discontinuos y por qué no cuentan como parados?
Los fijos discontinuos tienen un contrato indefinido, pero trabajan de forma intermitente. Están dados de alta en la Seguridad Social solo cuando prestan servicios. Durante los periodos de inactividad, no perciben salario ni cotizan —a menos que reciban una prestación por desempleo compatible con su estatus.
El sistema estadístico los clasifica como demandantes de empleo no ocupados, no como parados. Eso los excluye del dato oficial de desempleo del Servicio Canario de Empleo (SCE) y del INE.
¿Cómo se calcula el paro en Canarias?
El paro se mide por personas inscritas en oficinas de empleo que buscan trabajo activamente y están disponibles. Los fijos discontinuos, aunque inactivos, mantienen su vínculo laboral. Por eso no entran en la estadística del EPA ni en los registros del SEPE como desempleados.
¿Por qué ha crecido tanto este colectivo en Canarias?
En febrero y marzo de 2026, los fijos discontinuos aumentaron en 495 y 978 personas, respectivamente. Eso supone un crecimiento del 1,4% y 2,7% mensual, según la Confederación Canaria de Empresarios (CCE).
Este repunte coincide con la estacionalidad turística. Tras la Semana Santa, muchas empresas del sector turístico, hostelería y servicios públicos suspenden contratos. El modelo productivo canario depende del turismo estacional, lo que impulsa la contratación fija discontinua como mecanismo de flexibilidad.
¿Qué sectores concentran más fijos discontinuos?
- Turismo y hostelería: más del 45% del total.
- Administración pública: contratos para eventos, campañas o temporadas.
- Educación no universitaria: personal de apoyo, limpieza y mantenimiento.
- Agricultura y pesca: actividades ligadas a ciclos productivos.
¿Qué impacto económico tiene ignorar a los fijos discontinuos?
Ignorar a este colectivo distorsiona tres pilares clave:
- Políticas activas de empleo: los fondos europeos y autonómicos se asignan según el desempleo registrado. Si 36.637 personas no cuentan, se subestima la necesidad real de formación y acompañamiento.
- Crecimiento sostenible: el aumento del 2,7% mensual en marzo sugiere que el empleo no es estable. Eso frena la inversión en capital humano y reduce el consumo interno.
- Sostenibilidad de las cuentas públicas: los fijos discontinuos generan menos cotizaciones durante los periodos de inactividad. Eso presiona al sistema de pensiones y al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
¿Qué dice la ley sobre los fijos discontinuos en 2026?
La Ley de Reforma Laboral 2022 mantiene la figura del fijo discontinuo, pero exige mayor transparencia. Desde 2024, las empresas deben notificar al trabajador con 30 días de antelación cada llamamiento al trabajo.
Además, el Real Decreto-Ley 1/2023 establece que los periodos de inactividad no interrumpen la antigüedad ni los derechos adquiridos. Pero no obliga a garantizar mínimos de jornada anual.
¿Qué cambios propone la CCE?
- Introducir un mínimo anual garantizado de 60 días trabajados para fijos discontinuos.
- Crear un registro específico en el SCE para monitorear su situación real.
- Incluirlos en los indicadores de empleo de calidad, no solo en los de volumen.
Datos Clave
- Hay 36.637 fijos discontinuos en Canarias, según el SCE (marzo 2026).
- Su número creció 1.473 personas en dos meses, lo que equivale al 4,2% del total.
- Si se sumaran al paro oficial, el desempleo subiría de 146.482 a 183.119 personas.
- El 72% de los fijos discontinuos percibe prestación por desempleo durante sus periodos de inactividad.
- Canarias tiene la tercera tasa más alta de fijos discontinuos de España, tras Baleares y la Comunidad Valenciana.
El modelo económico canario sigue dependiendo de la estacionalidad. Mientras no se reconozca la realidad laboral de los fijos discontinuos, los datos de empleo seguirán siendo un espejismo estadístico. Su inclusión en los indicadores oficiales no es una cuestión técnica: es una exigencia de transparencia, equidad y planificación realista.
