Resultado de imagen de Puerto de la Cruz despide a su sardina más querida entre llantos y sollozos inconsolables

Llantos y lamentos acompañaron todo el recorrido que desde la Casa Ventoso condujo a la sardina al entierro más irreverente de la ciudad turística. Antes y desde media tarde se abrió el velatorio para que viudas, plañideras y mascaritas pudieran dar su último adiós a la sardina. “Queríamos abrir este espacio para el recogimiento ante un día tan señalado por todos los carnavaleros como este en el que dan su último adiós ante este luctuoso suceso que a todos nos apena”, afirmó muy apenado el concejal de Fiestas, Alberto Castilla.

El cortejo fúnebre que contó con la participación de la banda de cornetas, gaitas y tambores de nuestra señora de la Salud del barrio de San Antonio hizo su recorrido por las calles San Juan, Luis de la Cruz, Benjamín Miranda, La Hoya, Avenida Familia Betancourt y Molina y Paseo de Colón. Allí permaneció la sardina para que fuera velada incluso por los miles de turistas que también mostraron su pesar ante tan enorme pérdida.

Este año para proceder a la cremación de la sardina se desarrolló un nuevo recorrido desde la zona de Martiánez hasta el muelle pesquero, encabezada por miembros de la corporación local, que estuvieron muy bien acompañada por la reina y las damas de honor de las fiestas, que no podían ocultar su dolor. El recorrido estuvo animado por la fanfarria Santa Catalina que hizo menos doloroso este día tan triste para los cientos de viudas que se han quedado solas por tan sensible pérdida.

Finalmente, y como reza la tradición, la sardina y sus cenizas acabaron en la hoguera del muelle donde se procedió también a la exhibición pirotécnica que ahogaron las lágrimas de las miles de personas que allí se congregaron.

anuncioperiodicosdecanarias 11 2 2020