La situación de la filoxera de la vid en Canarias ha llevado a la Guardia Civil a colaborar estrechamente con el Gobierno de Canarias en un esfuerzo por controlar la propagación de este organismo nocivo. Desde el pasado lunes, se han implementado controles en carretera para asegurar que se cumplan las restricciones al movimiento de material vegetal y uva, con el objetivo de proteger el sector vitivinícola de la región. Hasta la fecha, se han realizado 1.368 prospecciones, de las cuales 1.323 han resultado libres de filoxera, mientras que en 45 se ha detectado la presencia del insecto.
La filoxera, conocida científicamente como Daktulosphaira Vitifoliae Fitch, es un insecto que causa daños significativos a las viñas, afectando tanto las hojas como las raíces de las plantas. Las picaduras de este organismo provocan la formación de agallas en las hojas, lo que se traduce en lesiones visibles que pueden llevar a la muerte de la planta en un periodo de entre dos y cinco años tras la infestación. Hasta la reciente detección en Tenerife, Canarias había mantenido un estatus libre de esta plaga desde 1987, gracias a las estrictas normas fitosanitarias que regulan la importación y el tránsito de material vegetal.
El viceconsejero del Sector Primario del Gobierno de Canarias, Eduardo García, ha destacado la importancia de la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para hacer efectivas las restricciones impuestas por la nueva normativa. Esta orden prohíbe el movimiento de material vegetal de vid en todas sus formas, así como el traslado de uva fresca desde las islas afectadas. Sin embargo, se permite el transporte de uva fresca entre islas y dentro de las Denominaciones de Origen Protegidas, siempre que se cumplan estrictas condiciones de control fitosanitario.
### Estrategias de Control y Erradicación
Las labores de control se han intensificado especialmente en las áreas cercanas al foco de infestación en Valle de Guerra, donde se han concentrado la mayoría de los casos positivos. Las autoridades están llevando a cabo prospecciones en la zona sur de la isla, abarcando municipios como El Rosario y Candelaria, así como hacia el norte, en La Orotava y Los Realejos. Estas acciones son parte de un plan más amplio para erradicar la filoxera y proteger el patrimonio vitivinícola de Canarias.
Para eliminar la plaga en las áreas afectadas, se aplican tratamientos fitosanitarios que incluyen productos sistémicos, seguidos de la extracción de las vides infestadas. Este proceso se completa con la aplicación de herbicidas e insecticidas en el suelo, asegurando que no haya posibilidad de rebrote. El material extraído se sella y se elimina de manera segura, ya sea por quema o enterramiento profundo, para evitar cualquier riesgo de propagación.
La comunidad vitivinícola ha expresado su preocupación por las medidas implementadas, considerándolas excesivas en algunos casos. Sin embargo, las autoridades insisten en que estas acciones son necesarias para proteger la producción vitivinícola de la región, que es un componente clave de la economía local. La filoxera no solo representa una amenaza para las viñas, sino que también puede tener un impacto significativo en la calidad y cantidad de la producción de vino en Canarias.
### Impacto en el Sector Vitivinícola
El sector vitivinícola de Canarias ha sido históricamente un pilar de la economía local, y la llegada de la filoxera representa un desafío sin precedentes. La normativa actual busca no solo controlar la plaga, sino también garantizar que el sector pueda recuperarse y prosperar en el futuro. La colaboración entre el Gobierno de Canarias y la Guardia Civil es un ejemplo de cómo las instituciones pueden trabajar juntas para enfrentar crisis agrícolas.
La filoxera de la vid es un problema que ha afectado a muchas regiones vitivinícolas en el mundo, y la experiencia de Canarias puede servir como un modelo para otras áreas que enfrentan desafíos similares. La implementación de medidas preventivas y de control es crucial para asegurar la salud de las viñas y la continuidad de la producción vitivinícola.
A medida que las autoridades continúan sus esfuerzos para erradicar la filoxera, la comunidad vitivinícola se mantiene alerta y comprometida con la protección de sus cultivos. La situación actual es un recordatorio de la importancia de la vigilancia y la cooperación en la agricultura, especialmente en un entorno tan delicado como el de las islas Canarias.