La Casa de Rusia en Alicante ha sido objeto de atención internacional debido a sus actividades relacionadas con la comunidad rusa en España. Esta organización, que se presenta como un espacio para promover la integración de inmigrantes de Europa del Este, ha sido acusada de llevar a cabo un monitoreo de la oposición rusa en el país. Según un informe de actividades de 2022, firmado por su presidente, Aleksándr Chepurnoy, la Casa tiene como objetivo informar a Moscú sobre las actividades de aquellos que se oponen al régimen de Putin.
### Monitoreo de la Oposición Rusa
El informe de Chepurnoy revela que la Casa de Rusia en Alicante se dedica a observar a organizaciones y personas que han adoptado una postura pro-ucraniana o que se sienten avergonzadas de su nacionalidad rusa. Este tipo de vigilancia ha generado preocupación entre los rusos disidentes que residen en España, quienes han denunciado que estas actividades podrían constituir delitos contra la seguridad del Estado, así como infracciones a las sanciones impuestas por la Unión Europea.
La investigación, que ha sido respaldada por una treintena de medios de comunicación, ha examinado más de 50,000 documentos de Pravfond, una organización gubernamental rusa sancionada por la UE. Este análisis ha puesto de manifiesto que la Casa de Rusia no solo monitorea a la oposición, sino que también ha recibido financiamiento de Pravfond, incluso después de que se impusieran sanciones en junio de 2023. Esto plantea serias dudas sobre la legalidad de sus operaciones y su posible implicación en actividades de blanqueo de capitales.
### Actividades y Denuncias
Las actividades de la Casa de Rusia han sido objeto de críticas por parte de la Asociación de Rusos Libres, un grupo que agrupa a disidentes rusos en España. Esta asociación ha señalado que los informes enviados a Moscú por Chepurnoy, en los que se jacta de las campañas de influencia y de la creación de un grupo de abogados y periodistas leales al Kremlin, podrían ser considerados como una violación de las leyes españolas. En particular, se ha denunciado la intención de lanzar campañas contra la OTAN sin atraer la atención de las autoridades.
Además, la Casa de Rusia tiene la capacidad de emitir documentos oficiales, como pasaportes, lo que facilita a los rusos residentes en la Comunidad Valenciana evitar desplazamientos al consulado de Barcelona. Sin embargo, esta práctica ha sido criticada por abrir la puerta a irregularidades y corrupción, ya que se realiza a un costo superior al habitual.
La situación se complica aún más con la inclusión de Alekséi Nesterenko, presidente de la Asociación de Rusos Libres, en la lista de terroristas y extremistas de Rusia. Esta acción ha llevado a que Nesterenko se encuentre en busca y captura internacional, lo que añade un nivel de tensión a la ya complicada relación entre la Casa de Rusia y los disidentes en España.
La Casa de Rusia en Alicante, a pesar de su imagen de apoyo a la comunidad rusa, se enfrenta a un creciente escrutinio por sus prácticas y su relación con el gobierno ruso. La combinación de monitoreo de la oposición, financiamiento cuestionable y la emisión de documentos oficiales plantea serias interrogantes sobre su verdadera función en el contexto de la diáspora rusa en España. La comunidad internacional sigue de cerca estos desarrollos, ya que reflejan las tensiones políticas que se extienden más allá de las fronteras de Rusia y afectan a los ciudadanos rusos en el extranjero.