La industria automovilística en Europa enfrenta un panorama complicado en 2025, con una caída en las matriculaciones de nuevos vehículos en comparación con el año anterior. Según datos recientes, en los primeros siete meses del año se registraron 6.491.448 coches vendidos, lo que representa una disminución del 0,7% respecto al mismo periodo de 2024. Este descenso es especialmente notable en los principales mercados de la Unión Europea, como Francia, Italia y Alemania, que han experimentado recortes significativos en sus ventas. Sin embargo, España se destaca como un caso atípico, mostrando un crecimiento del 14,3% en matriculaciones, impulsado por el aumento en la demanda de vehículos eléctricos y las ayudas del plan MOVES III.
**El Crecimiento de los Vehículos Eléctricos e Híbridos**
A pesar de la caída general en las ventas, hay señales de recuperación en el mercado, especialmente en el mes de julio, que registró un crecimiento interanual del 7,4%. Este aumento se ha visto respaldado por el auge de los vehículos híbridos enchufables y eléctricos puros, que han crecido un 56,9% y un 39,1%, respectivamente. Sin embargo, es importante destacar que casi el 40% de los vehículos vendidos en julio aún eran de combustión, lo que indica que, a pesar de la tendencia hacia la electrificación, los modelos de gasolina y diésel siguen dominando el mercado europeo con una cuota del 37%.
Los vehículos eléctricos han logrado superar el 15% del total de matriculaciones, aunque todavía están por debajo de los objetivos establecidos por la Comisión Europea para descarbonizar el sector. Este tema será crucial en la próxima reunión programada para el 12 de septiembre, donde los fabricantes de automóviles se reunirán con representantes de la Comisión Europea para discutir la estrategia verde comunitaria. Recientemente, la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Europa (ACEA) y Clepa han solicitado la revisión de la prohibición de venta de coches de combustión más allá de 2035, argumentando que las medidas actuales no son viables en el contexto actual y que los consumidores son reacios a adoptar sistemas de propulsión alternativos.
**Desafíos para los Fabricantes de Automóviles**
El año 2025 ha sido tumultuoso para varios grupos automovilísticos, con empresas como Stellantis y Renault reportando caídas en sus beneficios e incluso pérdidas. Stellantis, que incluye marcas como Peugeot y Citroën, ha visto una disminución del 8,1% en sus ventas dentro de la UE. Por otro lado, Tesla, que ha sido un líder en el mercado de vehículos eléctricos, ha experimentado una caída drástica en sus matriculaciones en la Unión Europea, con un descenso del 33,6%. Este cambio en la dinámica del mercado ha permitido que competidores como BYD, un fabricante chino, vean un aumento en sus ventas del 290%, alcanzando las 84.416 unidades en los primeros siete meses del año.
El crecimiento de BYD y otros fabricantes chinos, como SAIC Motor, que ha matriculado 176.415 coches en la UE, pone de relieve la creciente competencia en el sector de los vehículos eléctricos. Este cambio de poder en el mercado de eléctricos entre China y Estados Unidos es un indicativo de cómo la industria automovilística está evolucionando rápidamente, con nuevos actores que desafían a los gigantes tradicionales.
En España, el apoyo a las alternativas de movilidad se ha visto reforzado por los incentivos del plan MOVES III, que ha permitido que seis de cada diez vehículos matriculados no sean de combustión. Aunque los vehículos eléctricos puros aún no son los más populares entre los consumidores, sus ventas han crecido un notable 89,6% en comparación con julio de 2024. Los híbridos eléctricos, por su parte, han dominado las ventas con un 41,5% de las matriculaciones, lo que refleja una clara preferencia por soluciones de movilidad más sostenibles.
El futuro del mercado automovilístico europeo dependerá de cómo los fabricantes se adapten a estas nuevas realidades y de la capacidad de los consumidores para aceptar tecnologías de propulsión alternativas. La presión por cumplir con los objetivos de sostenibilidad y la competencia creciente de fabricantes no europeos son factores que definirán el rumbo de la industria en los próximos años. A medida que la electrificación del transporte avanza, será crucial que los fabricantes encuentren un equilibrio entre la innovación y la viabilidad económica para asegurar su supervivencia en un mercado en constante cambio.