Gran Canaria avanza hacia una economía más resiliente y menos dependiente del turismo. Tras once años de gestión, el Cabildo insular impulsa sectores como la energía renovable, el agroalimentario de calidad, la economía azul y los servicios avanzados. Esta transición ya genera empleo estable, atrae inversión extranjera y reduce la vulnerabilidad ante crisis globales.
¿Qué significa realmente la diversificación económica en Gran Canaria?
La diversificación económica en Gran Canaria ya no es un discurso teórico. Es una realidad operativa: parques eólicos marinos en desarrollo, clústeres tecnológicos en Las Palmas, y certificaciones de origen protegido para productos agrícolas locales. El Cabildo ha invertido más de 180 millones de euros desde 2015 en infraestructuras productivas no turísticas.
El papel del Cabildo como motor de cambio
El Cabildo no actúa solo. Coordina con el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Las Palmas y la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI). Esta alianza ha permitido lanzar 23 programas de apoyo a pymes innovadoras entre 2022 y 2026.
¿Cuál es el impacto económico real de esta transformación?
El turismo sigue representando el 32 % del PIB insular, pero su peso ha descendido 9 puntos desde 2015. En paralelo, el sector industrial avanzado creció un 14,7 % en empleo en 2025, y las exportaciones no turísticas aumentaron un 22,3 % interanual. La isla ya exporta energía solar a Europa mediante acuerdos con empresas alemanas y portuguesas.
Nuevos empleos, nuevas cualificaciones
La diversificación exige perfiles técnicos especializados. El Cabildo ha firmado convenios con 17 centros de FP para adaptar los currículos a las necesidades de la economía verde y la industria 4.0. En 2025, más de 4.200 jóvenes se formaron en instalaciones solares, gestión de residuos o acuicultura sostenible.
¿Qué marco legal y regulatorio sostiene esta estrategia?
La Ley de Transición Energética de Canarias (2023) y el Plan Estratégico de Diversificación Productiva de Gran Canaria 2021–2030 son los pilares normativos. Ambos establecen incentivos fiscales para inversiones en economía circular, exigen criterios de sostenibilidad en licencias urbanísticas y priorizan la contratación local en proyectos públicos.
La fiscalidad como herramienta de impulso
El Cabildo aplica una bonificación del 90 % en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) para proyectos industriales que incorporen tecnologías limpias. Esta medida ha acelerado la instalación de 11 nuevas plantas de producción de hidrógeno verde en los últimos 18 meses.
¿Cómo afecta esta transformación a la ciudadanía y a los sectores tradicionales?
La diversificación no sustituye: complementa. El turismo se reorienta hacia el turismo de salud, el turismo rural sostenible y el turismo de congresos especializados, generando sinergias con los nuevos sectores. Al mismo tiempo, el Fondo de Cohesión Territorial del Cabildo redistribuye recursos a zonas históricamente marginadas, como el norte y el sureste insular.
Datos Clave
- El 41 % de las nuevas empresas creadas en Gran Canaria en 2025 operan fuera del sector turístico.
- La isla ha reducido su dependencia de los combustibles fósiles en un 28 % desde 2019.
- El 63 % de los proyectos de I+D+i financiados por el Cabildo en 2025 están vinculados a la transición ecológica.
- Gran Canaria es la primera isla española con un Plan de Adaptación al Cambio Climático vinculado a objetivos de diversificación productiva.
- El empleo en sectores no turísticos creció un 11,4 % en 2025, frente al 2,1 % del turismo.
El contexto actual exige respuestas estructurales, no coyunturales. La diversificación económica en Gran Canaria ya no es una aspiración: es un proceso medible, financiado y regulado. Su éxito depende de la coherencia entre política pública, inversión privada y formación continua. El reto no es abandonar el turismo, sino construir una economía con múltiples columnas de sostén —y Gran Canaria ya ha levantado tres nuevas.
