La situación del sector primario en Canarias ha cobrado una relevancia crucial en el contexto actual de negociaciones sobre el futuro de la Política Agrícola Común (PAC) en la Unión Europea. El Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei) se encuentra en el centro de este debate, y el Gobierno de Canarias ha hecho un llamado urgente al Gobierno de España para que defienda con firmeza este programa vital para la agricultura y ganadería del archipiélago. La voz del viceconsejero canario del Sector Primario, Eduardo García, resuena con claridad: es necesario que el Posei sea una prioridad estratégica en las negociaciones europeas.
La importancia del Posei radica en su papel como herramienta de apoyo a las explotaciones agrícolas y ganaderas en un territorio con características geográficas y económicas singulares. A pesar de que el programa ha estado en funcionamiento durante más de 20 años, su financiación ha permanecido estancada, lo que plantea serias dudas sobre su viabilidad futura. García ha señalado que la partida actual de 268 millones de euros anuales debería duplicarse para garantizar la sostenibilidad de las 21.000 explotaciones que dependen de este apoyo.
### La Necesidad de Aumentar la Financiación del Posei
El viceconsejero ha subrayado que el principal desafío del Posei no es su estructura, sino la falta de recursos económicos que lo respalden. En un entorno donde los costos de producción han aumentado significativamente, mantener la misma financiación durante dos décadas es insostenible. Los estudios técnicos realizados por el Gobierno de Canarias sugieren que la financiación debería incrementarse a al menos 536 millones de euros anuales para poder hacer frente a las necesidades del sector.
García ha enfatizado que la desaparición o la integración del Posei en planes nacionales propuestos por la Comisión Europea podría resultar en una mayor burocratización y en un retraso en la toma de decisiones. Esto es especialmente preocupante en situaciones de crisis, como la que enfrentaron los productores de piña de El Hierro, quienes se beneficiaron de la agilidad del Posei para recibir compensaciones rápidas. La posibilidad de que un plan nacional reemplace al Posei podría significar que las soluciones lleguen demasiado tarde, poniendo en riesgo la producción agrícola y ganadera de las islas.
La defensa del Posei no solo se trata de proteger los intereses económicos de los agricultores y ganaderos, sino que también está intrínsecamente ligada a la seguridad alimentaria de Canarias. García ha advertido que si el sector primario se debilita, la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia alimentaria se ve comprometida. En un archipiélago donde la mayoría de las explotaciones son pequeñas, con una media de 5.000 metros cuadrados, la competencia en igualdad de condiciones con otras regiones de Europa se vuelve casi imposible.
### La Realidad de las Regiones Ultraperiféricas
La reivindicación del Gobierno de Canarias no debe ser vista como un lamento, sino como un reconocimiento de una realidad distinta que enfrenta el archipiélago. Las características geográficas, económicas y sociales de las Islas Canarias las convierten en una región ultraperiférica de la Unión Europea, lo que implica desafíos únicos que deben ser abordados con políticas específicas y adecuadas.
García ha argumentado que la estructura agraria de Canarias, compuesta mayoritariamente por pequeñas explotaciones, limita la capacidad de competir en un mercado global. En Europa, una explotación media tiene alrededor de diez hectáreas, mientras que en Canarias, la mayoría de los agricultores trabajan con superficies mucho más reducidas. Esta diferencia en la escala de producción afecta directamente la rentabilidad y la sostenibilidad de las explotaciones canarias.
La defensa del Posei se convierte, por lo tanto, en un asunto de justicia social y económica. La agricultura y la ganadería no son solo actividades económicas; son parte integral de la identidad cultural y social de Canarias. La pérdida de estas actividades significaría un debilitamiento de la cohesión social y un riesgo para la seguridad alimentaria de la población.
El viceconsejero ha instado al Gobierno de España a adoptar una postura más firme en las negociaciones europeas, asegurando que el Posei no solo se mantenga, sino que se fortalezca. La necesidad de un compromiso político claro y decidido es más urgente que nunca, dado que las decisiones que se tomen en Bruselas tendrán un impacto duradero en el futuro del sector primario canario.
La lucha por el Posei es, en última instancia, una lucha por el futuro de Canarias. La agricultura y la ganadería son pilares fundamentales de la economía local, y su sostenibilidad es esencial para garantizar el bienestar de la población. La defensa de este programa no es solo una cuestión de recursos económicos, sino de asegurar que las generaciones futuras puedan disfrutar de un entorno rural vibrante y productivo.
En este contexto, el Gobierno de Canarias se enfrenta al reto de movilizar a la sociedad civil, a los agricultores, ganaderos y a todos los actores involucrados en el sector primario para que se unan en esta defensa. La unidad y la determinación son clave para lograr que el Posei sea reconocido como una prioridad en la agenda política nacional y europea. La voz de Canarias debe ser escuchada con claridad en Bruselas, y el compromiso del Gobierno español es fundamental para que esto suceda. La defensa del Posei es, por tanto, una cuestión de supervivencia para el sector primario canario y, en última instancia, para la sociedad en su conjunto.
