La implementación de planes de igualdad en las empresas canarias ha sido un proceso que, aunque avanza, se enfrenta a múltiples desafíos. Desde la entrada en vigor de la normativa en 2022, que obliga a todas las empresas con más de 50 empleados a establecer y negociar estos planes, la realidad ha mostrado un panorama mixto. A pesar de los esfuerzos, la adaptación a esta obligación legal ha sido desigual y ha estado marcada por negociaciones prolongadas, resistencias internas y diferencias significativas entre sectores. Ana Artiles, responsable de la Secretaría de Igualdad de CCOO en Canarias, ha señalado que, aunque se han logrado avances, «no todas las empresas cumplen con la obligación, ni todas muestran la misma voluntad».
### Progreso en la Negociación de Planes de Igualdad
Desde octubre de 2024 hasta septiembre de 2025, el sindicato CCOO ha participado en aproximadamente 300 consultas y negociaciones con empresas que buscan iniciar o actualizar sus planes de igualdad. Sin embargo, los resultados han sido limitados: solo 38 planes han sido firmados en lo que va de 2025, mientras que otros 58 están en proceso de negociación. Además, hay alrededor de 70 «empresas blancas», aquellas sin representación sindical, donde CCOO y UGT deben asumir la negociación en nombre de los trabajadores. La media de tiempo para negociar un plan de igualdad es de aproximadamente un año, lo que refleja la complejidad del proceso. Este comienza con un diagnóstico exhaustivo de la situación de género en la empresa, que incluye un análisis de salarios, promociones, condiciones laborales y otros factores relevantes.
El diagnóstico es crucial para establecer medidas que aborden problemas como la brecha salarial, la segregación laboral y las dificultades de conciliación. Artiles enfatiza que el objetivo es claro: «mejorar la vida y las oportunidades de las mujeres dentro de la empresa». Sin embargo, no todas las empresas están comprometidas con este objetivo. Algunas pueden firmar el compromiso de implementar un plan, pero luego obstaculizan la negociación, mientras que otras consideran que las medidas para corregir desigualdades son discriminatorias. También hay empresas que intentan registrar planes que no cumplen con los requisitos necesarios, a pesar de tener informes desfavorables.
A pesar de estos obstáculos, existen ejemplos positivos. Algunas empresas han logrado cerrar planes sólidos en menos de un año, lo que demuestra que es posible transformar la realidad interna de una organización mediante un compromiso genuino con la igualdad.
### Contexto Nacional y Normativa
La situación en Canarias no es un caso aislado, sino que se inscribe en un contexto nacional que también enfrenta retos significativos. En España, alrededor de 32,000 empresas están obligadas a contar con un plan de igualdad, pero aproximadamente 12,000 aún no cumplen con esta obligación. Esto significa que cuatro de cada diez empresas no han negociado un plan o el que tenían ha caducado. Sin embargo, los avances son notables: en febrero de 2023 había unos 6,000 planes en vigor, cifra que se incrementó a 18,000 en marzo de 2025 y actualmente ronda los 20,000.
Desde CCOO se argumenta que estos planes no solo mejoran las condiciones laborales, sino que también son herramientas fundamentales para prevenir la violencia machista en el entorno laboral. La normativa establece que el incumplimiento de esta obligación puede resultar en sanciones y en la imposibilidad de contratar con la administración pública, lo que añade un incentivo para que las empresas se tomen en serio la implementación de estos planes.
La Ley de Igualdad de 2007 fue el primer paso hacia la creación de planes de igualdad en España, pero solo se exigía a las empresas más grandes o a aquellas que habían sido sancionadas por discriminación. La situación cambió en 2020 con la aprobación de nuevas normas que detallaron mejor los requisitos de estos planes, cómo debían ser negociados y la obligación de registrarlos oficialmente. La implementación ha sido gradual, comenzando con empresas de más de 150 trabajadores, luego de más de 100, y desde marzo de 2022, a todas las que tienen 50 o más empleados.
Hoy, miles de empresas en España están obligadas a contar con un plan de igualdad vigente y actualizado cada cuatro años. La falta de un plan puede acarrear sanciones y la imposibilidad de optar a contratos públicos, lo que subraya la importancia de estos planes en la promoción de la igualdad de género en el ámbito laboral.
En Canarias, las mesas de negociación siguen activas, con numerosos planes en proceso y otros por renovar. La situación es irregular y depende en gran medida de la disposición de las partes involucradas en la negociación. Artiles señala que el avance hacia el cumplimiento pleno de la normativa es un reto que aún está abierto. A pesar de las resistencias, todas las empresas están obligadas a negociar estos planes, y es imperativo que el mapa empresarial canario se actualice para garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en el lugar de trabajo.
