Empresarios, vecinos y usuarios de San Andrés denunciaron ayer la supresión de aparcamientos en el ámbito del pueblo que se produjo el pasado domingo, un día en el que los residentes y propietarios de negocios vieron cómo el rodaje de una película provocaba la falta de clientes, por una parte, y la imposibilidad de acceder a casas particulares, por otra.

Si bien es cierto que la incidencia estaba perfectamente advertida, el problema supuso que varios de los accesos al interior del pueblo quedaran cortados, con los problemas asociados que sufrieron los propios vecinos y los empresarios, que vieron como la actividad de sus negocios mermaba por la imposibilidad de los clientes para aparcar. Estos últimos aseguraron haber sufrido pérdidas importantes.