El PSOE de Santa Cruz de Tenerife pide al Ayuntamiento que replantee sus planes para ubicar definitivamente la Casa de la Juventud de Ofra. Actualmente, la corporación tiene la intención de instalar este servicio en el edificio municipal de la calle Capuchino, en Finca La Multa, que venía siendo usado por la asociación vecinal del barrio. La propuesta municipal es que jóvenes y residentes en Finca La Multa compartan espacios.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, José Ángel Martín, considera “poco viable que el espacio propuesto pueda ser a la vez compartido entre colectivos juveniles y vecinales, que tienen diferentes intereses, objetivos y actividades”. Martín se reunió la pasada semana con la directiva de la AV Capuchino, con quienes coincidió en el rechazo a los planes del gobierno local.

Los dirigentes vecinales detallaron a Martín los planes del Ayuntamiento, que pasan por que los residentes puedan usar un sótano del inmueble, siempre compartiéndolo con la Casa de la Juventud. Para el edil socialista, “un sótano no es el mejor espacio para que una asociación vecinal desarrolle sus objetivos”.

Además, José Ángel Martín incide en que el local no debe usarse de forma definitiva como Casa de la Juventud, puesto que no fue pensado para eso. “Una casa de la juventud es un recurso que requiere una serie de infraestructuras concretas: salas de estudio, salas insonorizadas para ensayos de música, salas multiusos… y el edificio de la AV Capuchinos no cuenta con éstas”, asegura. El portavoz del PSOE también señala la importancia de que “la que será la única casa de la juventud de Santa Cruz esté bien conectada , algo que no sucede en la calle Capuchino”. “Ofra debe tener su Casa de la Juventud, pero en un local concebido específicamente para ello”, añade Martín.

El PSOE ya se mostró en contra del cierre del local vecinal, clausurado por problemas judiciales de la antigua directiva. Martín, que junto a otros cargos de su partido recorrió hace meses la zona y pudo comprobar in situ la situación del colectivo, planteaba que “no hay motivos que sigan justificando la clausura, máxime cuando la Asociación de Vecinos ya ha renovado su directiva”. “El Grupo de Gobierno es el único responsable de que, en los últimos meses, ese inmueble haya permanecido cerrado”, concluye.