Que el Ayuntamiento de El Rosario aceptase un terreno rústico (y protegido) de 119.000 metros cuadrados en el marco del convenio urbanístico de Costanera no solamente supone un aparente ejercicio de mala praxis del anterior gobierno, sino que también tiene un efecto directo en este núcleo: lo dejó sin espacio para sus dotaciones. Quien muestra su preocupación sobre ese aspecto es el concejal del Partido Popular (PP) en el consistorio rosariero Juan Carlos Martínez, que, además, se da la circunstancia de que preside la Asociación de Vecinos de Costanera (Asveco).

Como se recordará, el alcalde, Escolástico Gil, denunció en el pleno del pasado jueves, ante una pregunta crítica sobre el parque de esta urbanización, que al consultar el expediente había detectado un "escándalo urbanístico de proporciones incalculables". Estos hechos llevaron a que los líderes del PP y Ciudadanos (Cs) en el consistorio esperancero acudiesen el miércoles a analizar la documentación existente.

"Hasta ahora nos estábamos preocupando del parque, pero esto es una cuestión que va a repercutir directamente en el desarrollo de Costanera, porque no es solamente ese espacio; son las dotaciones para cuestiones educacionales, sociales, deportivas? Lo que se nos ha adjudicado como aprovechamiento para uso público es totalmente de pena", manifestó, en declaraciones a EL DÍA, uno de esos dos ediles que acudieron a estudiar los informes: el conservador Juan Carlos Martínez.

Y es que ese "escándalo" al que se refería Gil en la sesión plenaria era, concretamente, la aceptación, por parte del anterior gobierno, de suelo no edificable como aprovechamiento urbanístico, que es un derecho irrenunciable de la administración y que debe tener forma de terreno urbanizable o dinero. Con lo que recibieron, según la explicación de Martínez, ahora carecen de lugares reales para esos fines.

"Una urbanización sin esas zonas no es nada, y a eso hay que buscarle solución", expuso. "Eso es casi tan importante como dirimir quiénes son los responsables; las dos cosas son obligatorias", agregó el concejal, que aseguró que ya hay "inquietud" entre los residentes y que hará lo posible por dar con un remedio a lo sucedido. A su juicio, "no es de recibo" que los vecinos de Costanera "paguen el precio de todo".