Los andaluces están hoy votando.

Es muy probable que el resultado de las elecciones al Parlamento de Andalucía tenga muchas interpretaciones políticas. Sucede siempre.

En esta ocasión, con más fundamento porque el horizonte viene cargado de citas con las urnas: elecciones locales, autonómicas, europeas, generales y, probablemente, en Galicia, Cataluña y Euskadi. Aunque el comportamiento político de los electores en Andalucía generalmente poco ha tenido que ver con lo que sucede en el resto del Estado, hoy todos los partidos y analistas políticos esperan el veredicto de las urnas para extraerlo y proyectarlo a las siguientes convocatorias electorales.

En Andalucía no se ha reproducido miméticamente, como sucede en la mayoría de los territorios del Estado, que el partido que gana en la generales gane también las autonómicas. Desde las primeras elecciones andaluzas, el PSOE siempre ha ganado, independientemente del partido que gobierne en España. Después de 36 años ininterrumpidos gobernando en Andalucía, el PSOE será, sin duda, el partido ganador. Ahora bien, dará mucho juego para el análisis el resultado que obtenga, en su caso, cuánto retrocede con respecto a las elecciones anteriores y con quién puede sumar para gobernar.

Una primera conclusión del resultado que se produzca hoy, es que Andalucía no tendrá gobierno hasta que se celebren las elecciones generales. Efectivamente, hoy el PSOE será el partido más votado -según señalan todas las encuestas- pero muy lejos de los 55 escaños que le garantizarían la mayoría absoluta que fija el Reglamento del Parlamento para que Susana Díaz pueda ser investida en la primera votación.

La cuenta atrás para la elección del presidente/a de la Junta comenzará a partir del 27 de diciembre, día en el que se constituye formalmente el Parlamento de la XI legislatura.

El presidente del Parlamento -oídos los grupos parlamentarios- propondrá fecha para llevar a cabo el debate de investidura y votación. Todo apunta a que la previsible candidata -Susana Díaz- estará muy lejos de los 55 diputados exigidos en primera votación. Fallida la primera votación para elegir al presidente/a, la Mesa del Parlamento fijará una segunda votación en la 48 horas siguientes. En esta segunda votación, será necesario que Susana Díaz obtenga más votos afirmativos que negativos para poder obtener la confianza de la Cámara.

Con las elecciones locales y al Parlamento europeo fijadas para el mes de mayo, y con elecciones generales en manos de lo que decida Pedro Sánchez, es de suponer que ni el PP, ni Ciudadanos ni Adelante Andalucía faciliten la investidura de la candidata del PSOE. Frustrada la segunda votación para elegir a la presidenta, al sumar más noes que síes, se puede repetir la votación cuantas veces sea necesario en un plazo máximo de dos meses. Superado ese plazo sin que ningún candidato hubiera obtenido la mayoría simple, se repetirán las elecciones.

El calendario electoral que tenemos por delante condicionará los acuerdos necesarios para darle un gobierno estable a Andalucía. Hasta que no se celebren las elecciones generales es muy difícil, por no decir imposible, que Adelante Andalucía, el PP o Ciudadanos favorezcan con una alianza de gobierno o con su abstención un nuevo gobierno socialista en Andalucía. El que se mueva en esa dirección lo puede pagar muy caro en las citas electorales que trae el nuevo año.

Si la hipótesis expuesta se cumple, estaríamos ante un escenario de repetición de elecciones autonómicas en Andalucía, y a las puertas de un adelanto de unas Elecciones Generales que, entonces sí, podría facilitar alianzas en algunas Comunidades Autónomas, como es el caso andaluz; aunque, a mi juicio, la decisión de Pedro Sánchez de sacudir el escenario político adelantando las elecciones a las Cortes Generales para antes del próximo verano está tomada, hoy domingo cualquier resultado que obtenga su partido acelerará el proceso. En buena medida, hoy, en Andalucía, se subirá el telón de las próximas elecciones generales.