Resultado de imagen de antonio alarco

Es una evidencia científica y política que tenemos uno de los mejores estados de bienestar del mundo. Esto es debido a que en este país llamado España, los españoles nos hemos sabido blindar como ciudadanos, en un sistema eminentemente europeo y que todos debemos sentirnos orgullosos de uno de los logros más importantes de nuestra historia.

Dentro del estado de bienestar, uno de los pilares básicos, es la sanidad y la nuestra es una de las mejores del mundo, que representa una historia de éxito permanente, con debilidades pero en definitiva, una magnifica sanidad.

También es verdad, con nivel de evidencia, que una vida no tiene precio (concepto moral de todo bien nacido), pero la sanidad tiene un coste y es limitado. Por eso es demagógico decir que puede haber de todo, para todos, todo el tiempo; no es posible y mentiríamos si así lo dijéramos. Por eso es imprescindible un pacto por la sanidad que garantice una cartera de servicios universal, equitativa y para todos.

Uno de los pilares básicos de esa sanidad pública es el HUC, institución sanitaria modélica, cuya historia está íntimamente ligada al Cabido de Tenerife y posteriormente al Gobierno Autónomo de Canarias, habiendo hecho aportaciones de relevancia al avance de la sanidad española y canaria en particular.

Viendo el late motive de este artículo, el propio título explica que con el HUC existe una deuda pendiente que no puede seguir existiendo y que por eso solicitamos el amparo sincero y honesto de la Presidencia del Gobierno de Canarias, con el apoyo de todas las fuerzas políticas.

Conscientes y grandes defensores de que no se puede hacer política con la sanidad sino política sanitaria, es evidente que para pedir el amparo, tenemos que sentirnos desamparados, porque no debía existir en estos momentos ningún argumento diferenciador en el trato equitativo, que por no ser así, está causando problemas a todas luces injustos que se tienen que resolver. No faltará nuestro apoyo, para colaborar en todo lo que fuera necesario como siempre, para poner las cartas sobre la mesa y arreglarlo.

Quienes nos conocen, saben perfectamente de nuestra vinculación con la medicina, la investigación y con el Hospital Universitario de Canarias, donde cientos de profesionales trabajan cada día y donde se salvan muchas vidas.

A pesar de las muchas reuniones celebradas con diferentes estamentos de la Consejería de Sanidad y del Gobierno de Canarias a lo largo de los últimos años, en las que se ha tratado la situación del centro hospitalario, los problemas siguen siendo los mismos y se encuentran a día de hoy sin resolver o pendientes de respuesta, lo que mantiene y cronifica una situación que abunda en el deterioro del centro.

Pedimos que se respeten sus peculiaridades y con las partidas presupuestarias suficientes para acabar con la discriminación ejercida sobre este centro de trabajo que afecta gravemente, tanto desde el punto de vista laboral como asistencial al desarrollo de un derecho fundamental para la ciudadanía del Área Norte de la isla de Tenerife, como es la Sanidad, y es que nadie puede discutir a día de hoy que el Área Norte de Tenerife recibe la menor inversión por habitante. Posee los ratios inferiores de personal sanitario por población asistida, siendo los más castigados por los recortes.

Desde que se firmaron los Acuerdos para las condiciones laborales de la Integración del Consorcio Sanitario de Tenerife en el Servicio Canario de la Salud, en el año 2008, donde se reconoció expresamente un déficit de personal por parte de la Administración Sanitaria de al menos 600 trabajadores de todas las categorías profesionales, y donde quedó reflejado en el punto 10 …”los posibles desequilibrios en la dotación de plantillas entre los diferentes Hospitales de tercer nivel del Servicio Canario de la Salud irán siendo corregidos progresivamente…”, esta corrección de desequilibrios, no sólo no se ha producido sino que se han incrementado las desigualdades, asumiendo la totalidad del Área sin dotación presupuestaria alguna.

Como resultado, no son de extrañar indicadores como las mayores listas de espera quirúrgicas, para especialidades y pruebas diagnósticas, colapso de los Servicios de Urgencias, etc. Y es que además, para dar la mínima cobertura a los Servicios, al conjunto de trabajadores se les hace trabajar en torno a 70.000 horas por encima de la jornada legal establecida, con la consiguiente sobrecarga laboral y asistencial.

Se debe añadir que, éstos profesionales están sometidos a la precariedad laboral, causa directa de la infradotación presupuestaria, que deja sin consolidar ni financiar unas 539 plazas sólo en el HUC. Por esta vía, entramos en la competencia desleal con otros centros, que sí ofertan interinidades, provocando la fuga de profesionales formados y la descapitalización del conocimiento.

El Hospital Universitario de Canarias cuenta con una particularidad y es que su personal, hasta el año 2008, tenía un régimen jurídico exclusivamente laboral y se regía por su propio Convenio Colectivo desde hace más de 35 años. Con la integración, se pactaron entre la Representación Social y la Administración unos Acuerdos, que forman parte del Convenio Colectivo Vigente a día de hoy, y que da cobertura legal no sólo a los más de 2000 trabajadores que aún tienen ese régimen jurídico, sino al personal que optó por integrarse en la condición de personal estatutario fijo. Además, este acervo de derechos mantiene unos listados de contratación propios, transparentes y actualizados de forma anual.

Planteamos la necesidad de una adecuada dotación presupuestaria que acabe con la discriminación aplicada en el Área Norte, que permita la adecuación y consolidación de las plantillas, así como la puesta en marcha del Hospital Comarcal de Norte como un auténtico centro hospitalario dotado de infraestructuras, recursos humanos y materiales, impulsando además la creación y dotación de centros socio sanitarios públicos que puedan dar respuesta al envejecimiento de nuestra población y la cronicidad de los procesos de enfermedad, así como activar las políticas sociales que ayuden a mejorar el problema existente en la actualidad, y todo para que el HUC deje de una vez por todas, ser un hospital de tercer nivel de todo el Estado Español con menos sanitario por camas de todo el país.

Insistimos una vez más, en que no se puede hacer política con la Sanidad, pero sí política sanitaria, con conocimiento de causa. Siempre.