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No va repetir como candidato a Rector de la ULL, dice que ha sido y es un trabajo intenso, sabe que las universidades tienen grandes retos en el nuevo contexto global y la irrupción de las tecnologías en el conjunto de la sociedad, serán nuevos desafíos . Debemos dominar a las maquinas, no ellas a nosotros, el ser humano debe marcar el camino hacia dónde vamos, y para ello la Universidad tiene que ser el centro del conocimiento. Se siente orgulloso de la ULL, dice que se ha avanzado mucho, pero que hacen falta recursos económicos,para tener los mejores y para ello hace falta que los gobiernos potencien las universidades públicas.

Las universidades españolas y sobre todo la pública tienen grandes retos...

Antes de este cambio tan revolucionario se habla de que hubo una revolución, la historia de la humanidad dónde nuestra especie acabo asentada en núcleos poblacionales. El segundo gran cambio fue la Revolución Industrial, dónde surgen máquinas capaces de sustituir el trabajo físico de los seres humanos, y ahora estamos ante una revolución en la que no se pueden percibir con nitidez las consecuencias que va a tener, cuál va a ser el panorama después de este cambio, si es que este cambio acaba alguna vez que no se sabe.

Parece que ya los pensadores qué más tiempo le has dedicado a este asunto empiezan a señalar diferencias importantes en relación, por ejemplo a la Revolución Industrial, porque ahora ya las máquinas no solo sustituyen el trabajo físico de los seres humanos sino que también empiezan a sustituir el trabajo intelectual de los seres humanos; hay máquinas que aprenden, por lo que estamos ante un futuro muy incierto.

Ante este hecho hay quienes dicen que las universidades debemos formar a los estudiantes para que se adapten a esa nueva realidad.....

Es difícil prepararlos para que se adapten a una realidad incierta y desconocida que nadie sabe cómo va a ser en un futuro.

Por ejemplo la sustitución de viejas profesiones por nuevas profesiones, por nueva actividad laboral. La principal misión de la universidad es formar a los estudiantes para que sean capaces, no solo de adaptarse a los cambios, sino a que sean liderados por ellos.

Facebook, esta red social nace en el seno de la universidad, donde el propósito era que unos muchachos pudiesen comunicarse entre ellos y de pronto se convierte en algo extraordinario.

No hay ningún profesor que les haya preparado para hacer eso específicamente, se les ha dado una formación versátil para que sean capaces de incitar y capaces de adaptarse a ese futuro incierto. Creo que le corresponde a ellos liderar ese futuro y ser constructores de ese futuro.

Para que todo eso tenga lógica, sentido y fuerza es básico que en la universidad y la docencia se siga viendo la investigación y la formación como algo esencial. La base de un profesor universitario debe ser la transferencia de ese conocimiento a los alumnos y a la sociedad.

Desde el rectorado hemos incidido sobre todo en este aspecto, el de transferir conocimientos, relacionarse con la universidad ya que la universidad no es de los universitarios, sino del conjunto de la sociedad. A nosotros nos corresponde la gestión de la Universidad, pero estamos para servir a la sociedad, tenemos un papel social fundamental y debemos poner el conocimiento al servicio del conjunto de la ciudadanía.

Hablando de la formación todo este desarrollo tecnológico. Hay dos elementos fundamentales, tratar de conjugar la formación online, pero también que los estudiantes estén el campus universitario, ¿dónde va a estar el equilibrio?

La Uned nació hace unos 50 años y juega un papel muy importante, hay otras universidades que se dedican también a ofrecer formación a distancia. Ahora hay unas técnicas nuevas que cuando se fundó la Uned no existían y que permiten otro tipo de enseñanzas. Pero el contacto directo profesor-estudiante y entre ellos me parece que es insustituible, no solo pensando en aprender lo que dicen los libros, sino pensando, debatiendo, convivir y transmitir experiencias, en el contacto personal donde se da mejor y aporta mucho a la formación del estudiante e incluso del profesor. Los estudiantes ayudan mucho a que el profesor configure una idea de la realidad social exacta.

La enseñanza online ofrece muchas posibilidades de que la formación llegue a todos lados y a todo el mundo, no todo el mundo tiene tiempo ni posibilidades de venir a una clase desde las 8 de la mañana a 3 de la tarde todos los días. Pero no se debe renunciar a las relaciones que ofrece el campus, sería un error.

Esto nos lleva a un nuevo concepto, los propios profesores también tienen que evolucionar y desarrollar clases dinámicas. Se trata de que los alumnos no perciban que lo que van a escuchar en clase puedan encontrarlo en internet. Esto supone un desafío ...

Cierto, los profesores nos hemos ido acostumbrando a un tipo de docencia y resulta que ahora surgen instrumentos nuevos. Sin embargo creo que en la ULL el nivel de compromiso de los profesores/as, con aspectos nuevos y con una nueva enseñanza es muy alto. Hace poco la vicerrectora en una reunión daba el dato de que ha habido el año pasado 1.000 profesores que han participado en cursos de perfeccionamiento docente e innovación. Esto denota que hay un altísimo interés por parte de los profesores de prepararse y adaptarse a nuevas situaciones.

Esta situación nos lleva a lo que se denominaban antes clases magistrales que llevan a los alumnos a asistir a clases a escuchar a un profesor o profesora, y salir del aula con el concepto de que realmente la clase ha sido algo magistral.

Todos los profesores tenemos la experiencia de salir de clases pensando que ha sido fructifera o muy buena. Pero salir todos los días con esa sensación de una clase no es fácil. Que eso ocurra es la ambición de todos los profesores, especialmente el hecho de que cuando un estudiante deja de serlo se nos acerque por la calle, nos agradezca y nos recuerde no tiene precio. Tener la convicción de que ha conseguido que un grupo de estudiantes hayan aprendido es la gran recompensa de esta profesión.

Existe la creencia histórica de que las universidades han sido como entes individualizados entre ellas mismas. Un gran desafío es que colaboren entre sí…

En ese sentido si que hemos avanzado mucho en los últimos años. En España tenemos una organización llamada Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), similar a otras que existen en el resto de países, en la cual hay un altísimo nivel de cooperación entre universidades. Nuestra universidad se ha incorporado en los últimos años a unas 5 redes internacionales de universidades en las que participamos junto a universidades de todo el mundo. Todo esto con la idea de cooperación y la internacionalización de la ULL como un instrumento para llegar a un objetivo, que no es otro sino tener una mejor enseñanza, mejor investigación y hacer más transferencia de conocimiento a la sociedad.

En el caso de la ULL el Campus África nos conecta con universidades e instituciones africanas, cosa que enriquece a la Universidad. Con el Campus América también tenemos relación, con países iberoamericanos . Este año queremos centrarnos más en el ámbito del patrimonio de los derechos humanos con el Campus América. Se celebran los 500 años de la fundación de la Habana, que es una sociedad muy ligada a la canaria.

Hay un campo de enriquecimiento mutuo. En los últimos años hay una bandera, la de la competitividad, aunque quizá preferiría decir que lo que hay que ser es más eficientes. En la competición gana uno, mientras que en la cooperación ganamos todos.

Por lo tanto usted considera que la cooperación de las distintas universidades es fundamental de cara al futuro.

Ante eso no hay discusión ninguna, creo que todas las universidades aceptamos que todos podemos aprender de todos. Probablemente hace años cada universidad vivía encerrada en sí misma, tenía su propia cultura, tampoco los medios de comunicación eran los de ahora. Hoy en día tenemos mucha facilidad para comunicarnos, tanto en transporte, como con internet. La globalización ha afectado a las universidades por fortuna.

Siempre se habla de la calidad educativa y formativa. Evidentemente esto requiere tener una buena financiación...

Antes de la crisis recibíamos del Gobierno de Canarias 20 millones más de euros al año de lo que recibimos hoy en día. Eso se nota, es mucho dinero. Recibimos dinero para pagar al personal, pero no tenemos el suficiente para temas de administración, la universidad necesita renovar y modernizar la administración y fortalecer la investigación o mejorar las infraestructuras y el Campus.

Cómo va la investigación..

Una de las cuestiones que hemos tenido en estos años de rectorado es la realización de contratos pre doctorales, es decir, hacer un contrato de investigación a una persona que vaya a hacer una tesis, de modo que por esta cuestión podemos perder muchos talentos. No todo el mundo puede tardar 4 años haciendo una tesis sin tener ingresos económicos, habrá alguno, pero son más bien pocos. Es necesario que estas personas reciban un dinero a través de un contrato de investigación. Hemos mejorado mucho en ese aspecto pero queda un camino muy importante por delante. Lo ideal es que estas personas que realizan la tesis salgan a otras universidades, a otros centros de investigación y que vengan con programas tales como el Ramón y Cajal, Viera y Clavijo…como forma de atraer otras personas que se quieran formar aquí y que ellos se enriquezcan también.

Tiene que haber una idea de invertir dinero en una investigación, solo se destina el 0,5% del PIB canario a la investigación, mientras la media española está en el 1,2%y hay comunidades que están en el 2,2%. Uno de los problemas que tenemos en Canarias es que ese 0,5% es básicamente público, hay poco dinero privado, la sociedad debe entender que hay que invertir en investigación. Cabe destacar el esfuerzo que han desarrollado en este aspecto empresas que han aportado recursos para realizar cierto tipo de investigaciones y demás

Se dice que en las universidades deben estar los mejores, gente con mucho talento. En realidad eso no sucede a veces ni en la gestión pública ni en la docencia. ¿Qué cree que está pasando?

Hay una queja por parte del profesorado de que se nos paga peor que en el resto de Europa o América. También es verdad que hay una serie de universidades consideradas como las mejores del mundo en las que se invierte mucho dinero público, las matrículas son bastante más caras, y los profesores son de primer nivel.

Creo que nosotros estamos avanzando en esa idea a través de programas de atracción de talento a la ULL. El Ramón y Cajal es un programa nacional, el Viera y Clavijo es similar a nivel Canarias. Tenemos que tener los mejores pero eso hay que pagarlo.

Cuando ve a veces en los medios de comunicación que la ULL es de las peores ¿le duele?

Sí, porque es injusto y falso. Hay muchos rankings, el más famoso es el de Shangai. En ese ranking, de todas las universidades españolas, la de La Laguna estamos en el puesto 16. En España hay 50 públicas y 30 privadas, un total de 80. Por lo tanto el puesto 16 creo que es un puesto bastante aceptable.

No todos los rankings miden lo mismo, la mayoría tienen el denominado indicador sintético, es decir, dan porcentajes, como por ejemplo, 20% por investigación, 40% por docencia… simplemente por el hecho de utilizar esa formula el resultado final cambia, se da como una discriminación. Si nos fijamos en artículos publicados, notas medias de estudiantes… pero ese indicador lo mezcla todo, es arbitrario.

Hay un ranking que conocí recientemente denominado URAP, que mide el éxito académico, en el cual figuramos en el número 15 de todas las universidades españolas, la 433 del mundo. No está nada mal.

Cuando entré de rector marqué una especie de objetivo académico, debíamos de ser de las primeras 500 del mundo, ya que estábamos en la 600 y algo en algunos rankings. Ese objetivo en el que todo debemos esforzarnos, hemos llegado pero debemos mejorar.

Hay un ranking de humanidades en el que se hace una encuesta a empresarios que nos dejaba bastante bien situados también.

En el tema de los rankings siempre queremos quedar bien, no porque la universidad sea mía, sino porque es de la sociedad canaria y me duele que los canarios no sean capaces de identificarse con nuestra propia universidad. Tengo la impresión de que la mayoría si se identifican. Así se demuestra en las ceremonias de graduación, una festividad en el cual se gradúan y vienen las familias, en las mismas percibo que las familias vienen felices, orgullosas. Esa idea de que la universidad es una “fábrica de parados” me parece insultante e injusto.

A veces la formación se quiere llevar a un contexto economicista, se plantea el tema desde dirigir a los alumnos a la formación profesional porque tiene más salidas laborales que los propios licenciados. ¿Cree que esto es un error?

Totalmente. La vía de acceder a un FP y después a la ULL la estamos explorando mucho. De hecho la ley nos obliga a que estudiantes que vengan de una FP determinada convalidarle asignaturas, a determinar que créditos le vamos a reconocer como parte del título que traen y cada vez vamos más hacia una formación dual, es el futuro. Por una parte están los títulos oficiales que tienen validez en todo el territorio nacional y permiten participar en oposiciones, los títulos propios de la universidad, que pueden participar universitarios y no universitarios. Estamos también firmando convenios con empresas para que las prácticas de esos títulos se hagan en sus empresas, de modo que el título a parte de formación teórica vaya ligado también a la práctica. La idea de separación de lo práctico con lo teórico que se ha venido dando entre FP y universidad se va fundiendo. En esto ha jugado un papel fundamental, el hecho de que ya no existan las licenciaturas, que ahora son grados. Estamos en la obligación de que todo grado debe tener una asignatura que se llama prácticas externas; eso ha hecho una formación más completa, más posibilidades de vincularse a una empresa o institución y ha ayudado a que los profesores universitarios conozcan mejor a la sociedad, a las empresas y viceversa.

Recientemente hemos presentado una memoria en el cual colaboran empresas como fundación Disa, Cepsa… y en la cual figuran que hay más de 600 personas haciendo prácticas remuneradas en empresas e instituciones. Personas que han acabado la carrera, el dato más importante es que el 60% de esas personas son contratadas de forma indefinida en la empresa. Nosotros ofrecemos conocimiento en todos los sentidos.

Una de las cuestiones de las universidades son los másteres ¿Cómo desarrollar máster de prestigio, en el cual sea la universidad reconocida a nivel mundial?

Hay másteres oficiales y másteres a título propio. Nosotros tenemos el máster de título propio de Interpretación, Traducción Simultánea. Es un máster que tiene ayuda de la Comisión Europea, muchos de los estudiantes de este máster acaban en Bruselas. Tiene prestigio internacional.

Para un título oficial todo el profesorado tiene que tener título universitario. De los másteres oficiales hemos hecho una restructuración. Hemos pedido un mínimo de estudiantes por máster, tenemos máster inter- universitarios para favorecer el enriquecimiento con otras universidades.

El título de grado de informática ha tenido reconocimiento europeo, una especie de sello de calidad europeo, cosa que no tienen todas las universidades. Nuestros máster tienen un gran reconocimiento. Pero debemos seguir avanzando es necesario.

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