La Comisión Europea (CE) ha rebajado sus previsiones de crecimiento económico en la eurozona una décima hasta el 1,9% durante 2019, mientras que para 2020 el avance del PIB se ralentizará aún más y pronostica que llegará al 1,7%.

Para el conjunto de la Unión Europea (UE), también estimó que el aumento del producto interior bruto (PIB) se desacelerará una décima el próximo año, coincide la cifra en el 1,9%, pero las perspectivas son ligeramente mejores para 2020 cuando se situará en el 1,8%.

En el caso de España, la CE cree que su crecimiento se ralentizará en dos décimas con respecto a la previsión anterior y también considera que no cumplirá con el déficit pactado.

Los próximos tres años serán de ralentización después de que la eurozona y la UE hayan registrado en 2017 su mayor crecimiento en una década. La Comisión Europea también advierte de que existen riesgos a la baja que podrían "amplificar" la desaceleración, principalmente relacionados con Estados Unidos.

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ha explicado que las políticas procíclicas de EE.UU. podrían provocar un aumento más rápido de lo previsto de los tipos de interés: "Esta situación podría exacerbar las tensiones en los mercados financieros. La UE también podría sufrir, dados sus estrechos vínculos comerciales y la exposición de los bancos". A esto se une la intención de Trump de aumentar el déficit por cuenta corriente, una política que avivaría las tensiones comerciales con China.