Bruselas impone una nueva multa récord a Google de 4.343 millones por Android

La Comisión Europea (CE) ha impuesto a Google una multa de 4.343 millones de euros, la mayor impuesta nunca por el organismo, por abuso de posición dominante a través de su sistema operativo Android. Bruselas culpa a la compañía de exigir a las marcas que lo emplean –todas menos Apple- que instalen por defecto aplicaciones como el buscador de Google o el navegador Chrome, con el fin de reforzar su dominio. La compañía ha asegurado que recurirá la sanción.

"Google ha impuesto restricciones ilegales a los fabricantes de dispositivos Android y operadores de redes móviles para consolidar su posición de dominio en las búsquedas en internet", ha dicho el Ejecutivo comunitario en un comunicado.

El importe de la multa es casi el doble del anterior récord impuesto por el organismo: 2.420 millones de euros, también al gigante informático en 2017 por favorecer de forma sistemática a Google Shopping, su servicio de comparación de precios.

Google dispone ahora de un plazo de 90 días para modificar el comportamiento que ha conducido a esta multa. De lo contrario, se enfrenta a una nueva sanción que podría alcanzar el 5% del ingreso medio diario global de Alphabet, la sociedad matriz.

Sin embargo, según ha afirmado la multinacional en un comunicado, recurrirá la sanción. "Android ha creado más libertad de elección para todos, no menos. Un ecosistema vibrante, innovación rápida y precios más bajos son las características clásicas de una competencia sólida. Recurriremos la decisión de la Comisión", ha afirmado Al Verney, portavoz de la multinacional, en un comunicado.

"Han negado a sus rivales la oportunidad de innovar y competir"

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha señalado que Google impone tres tipos de restricciones "para asegurar que el tráfico de los dispositivos Android va al motor de búsqueda" de la compañía, lo que a juicio de Bruselas "ha negado a los rivales la posibilidad de innovar y competir por sus méritos", y a los consumidores "los beneficios" de tal competencia.

En particular, Bruselas ha multado a la multinacional por exigir a fabricantes de dispositivos móviles la preinstalación de Google Search y del navegador Chrome como condición para obtener la licencia de su tienda digital Play Store. También denuncia que Google ha pagado a grandes fabricantes y operadores de redes móviles para que Google Search sea la única aplicación preinstalada en los mismos.

La tercera práctica que ha llevado al Ejecutivo comunitario ha imponer la sanción histórica es el hecho de que Google prohíba a fabricantes la venta de dispositivos móviles inteligentes con sistemas operativos basados en el código fuente de Android.