La selección de Croacia vence a la de Inglaterra en la segunda semifinal del Mundial de Rusia 2018 por 2-1, con prórroga incluida. Después de quedarse a las puertas hace 20 años, los balcánicos hacen historia y mantienen vivo su sueño. [Así hemos contado el Croacia 2-1 Inglaterra, por Rubén Heras]

Así pues, ya está completado el cuadro final, y los vencedores se medirán a Francia el domingo a las 17:00 hora peninsular española. La final de consolación se disputará el sábado a partir de las 16:00 horas entre Bélgica e Inglaterra.

Y eso que empezó marcando Inglaterra, con un gran lanzamiento de falta de Trippier a los cinco minutos de partido, el gol más rápido de una semifinal en los últimos 60 años.

Sin embargo, Perisic logró en el minuto 68 forzar la tercera prórroga de Croacia en lo que va de Mundial, la tercera en tres eliminatorias. Y cuando todo parecía condenado a su tercera tanda de penaltis, con las fuerzas ya justas, llegó el tanto de Mandzukic a diez minutos del final (minuto 110).

El presidente de la Federación croata de fútbol, Davor Suker, se quedó como jugador a las puertas de la final en el Mundial de Francia 1998; jugaba junto a Boban y Prosinecki, entre otros, y dejaron el listón alto.

Ahora, desde los palcos, ve a los Modric, Rakitic y Mandzukic alcanzar lo que para ellos solo fue un sueño y se medirán precisamente a la anfitriona de aquella copa. Una Francia entrenada precisamente por otro de los héroes de 1998 para 'les bleus'.

Tres prórrogas para Croacia

Mucho camino recorrido desde entonces, aunque para kilómetros los que llevan a las espaldas los pupilos de Dalic, con tres partidos de 120 minutos consecutivos. Y, sin embargo, la sensación que dejaron al final era que llevaban más gasolina que los de Southgate.

Y es que Inglaterra tuvo en sus botas el dominio de la primera parte del partido. Tras el gol de Trippier jugaron a placer, pero no forzaron demasiadas ocasiones de gol y las pocas que tuvieron no las supieron concretar.

Inglaterra ha vivido en muchas fases del Mundial de las jugadas a balón parado, pero ha adolecido de claridad con el esférico en los pies.

Una claridad en las botas de Croacia, que bajo la batuta de Modric y Rakitic ha sabido mover mejor la pelota en lo que va de torneo, quizá en pugna con la de Bélgica.

Fruto de ese mejor manejo llegó el empate, obra de Perisic en el minuto 68 a pase de Vrsaljko desde la derecha. El del Inter de Milán se anticipó a Walker, muy desacertado en el partido, para enganchar el centro y ponerla en la red.

Fue el ecuador de los mejores minutos de partido de los croatas, que sin embargo marraron buenas ocasiones de terminar la remontada dentro de los 90 minutos reglamentarios. El propio Perisic mandó un balón al poste, después de una gran jugada individual.

Mandzukic se estrena en el mejor momento

En el tiempo extra todavía tuvo una gran ocasión Inglaterra, de nuevo a balón parado, al cabecear Stones un córner que sacó providencial Vrsaljko en la línea de gol.

Strinic se tuvo que marchar con la mano en el muslo por un problema muscular, reflejo del esfuerzo acumulado en este Mundial. El detalle añade épica al gol de Mandzukic, aprovechando un balón suelto prolongado por el incombustible Perisic -MVP del partido- y pésimamente defendido por los ingleses. El delantero de la Juve, que no había marcado aún, se estrenó de la forma más oportuna (minuto 110).

Trippier se fue cojeando ayudado por los fisios y con lágrimas en los ojos, la imagen de una Inglaterra que ve escaparse el sueño de revalidar su estrella de 1966. Un sueño que, ocurra lo que ocurra el domingo, ya está viviendo Croacia.