Felipe VI reivindica la figura de su padre y la concordia que significa la Constitución

El rey Felipe VI ha llamado a "preservar" y "no desvirtuar" en la España de hoy los valores de la Constitución de 1978, que ha definido como el "gran pacto nacional de los españoles por la concorcia y la reconciliación". Y ha hecho una férrea defensa de la Monarquía como "símbolo de la unidad y permanencia del Estado", para reivindicar el papel del rey Juan Carlos I como impulsor de una democracia "hoy firmemente consolidada", y su propio papel para el presente y el futuro: "La Corona está indisolublemente unida a la vida de España, la democracia y la libertad".

 Concordia, unidad, convivencia y entendimiento han sido algunas de las palabras que más ha repetido el monarca en un discurso en el que ha reconocido la Carta Magna como "fruto del acuerdo y no de la confrontación" y como la primera Constitución "que no divide a los españoles, sino que los une". "El deseo de reconciliación, la voluntad de entendimiento y la vocación de integración" que, en opinión del rey inspiraron el texto constitucional, están en "plena vigencia" en una España "abierta a los cambios", con espíritu "crítico pero siempre constructivo".

 

Susana Díaz, junto a los presidente de Asturias y Galicia, Javier Fernández y Alberto Núñez Feijo, en la conmemoración de los 40 años de la Constitución en el Congreso.Así lo ha dicho en la solemne conmemoración del 40 aniversario de la Constitución en el hemiciclo del Congreso de los Diputados donde se han producido encuentros históricos. Se han reunido, de forma excepcional, el actual jefe del Estado, al anterior monarca, Juan Carlos I, y la heredera, la princesa Leonor, uniendo tres generaciones monárquicas. También se han reunido en una misma conmemoración al actual jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, con los expresidentes Mariano Rajoy- que no pisaba el Congreso desde la moción de censura-, José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Felipe González. Además, han escuchado el homenaje que el rey les ha rendido los tres 'padres' vivos de la Constitución, José Pedro Pérez-Llorca, Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que han acudido a este acto histórico.  

Felipe VI ha defendido, citando frases históricas de todos los 'padres' de la Constitución en diferentes momentos del discurso, la "estructura territorial" amparada por la Carta Magna, que ha consolidado la más "profunda descentralización del poder político" de la historia de España.  

Bajo la vigencia de la Constitución, ha dicho, España ha vivido "el cambio político, territorial, internacional, económico y social más profundo y más radical de su historia".  

Presidentes autonómicos en la celebración de la Constitución

Desde el centro de la tribuna han escuchado las palabras del rey la reina Letizia y sus dos hijas. Lugar especial se ha reservado, en el centro del hemiciclo a los reyes eméritos, que se han llevado una de las ovaciones más largas de la jornada. Don Juan Carlos no acudía al hemiciclo desde la apertura de la décima legislatura en 2011 y nunca había coincidido con su hijo, desde que este es rey, en el Congreso de los Diputados.

En el momento en que Felipe VI ha alabado a su padre, ha tenido también palabras para su madre, la Reina Sofía, por su "apoyo permanente y comprometido

El rey apuesta por una España que reconoce su "diversidad" y que es "de todos"

El monarca ha apostado por una España que reconoce su "diversidad" y que es "de todos" para insistir en ese "espíritu integrador" de la sociedad española reflejado en la Constitución y que no supone "uniformidad, ni significa olvidar o suprimir la diversidad territorial, ni negar la pluralidad".

En este sentido, ha hablado de una "realidad nacional común" en la que caben "diferentes modos de pensar, de comprender y de sentir" y ha ensalzado la "arquitectura territorial" dispuesta en la Carta Magna, que garantiza "el reconocimiento y protección de nuestras lenguas, tradiciones, culturas e instituciones". Ha invitado a "dialogar" y a "respetar las leyes y cumplir las decisiones judiciales para resolver los conflictos", en una clara referencia al desafío soberanista en Cataluña.  

La España de hoy es "muy diferente de la de aquel 6 de diciembre de 1978" y "a lo largo de todos estos años se han producido en nuestro país equivocaciones, errores e insuficiencias", ha añadido el jefe del Estado.

Los parlamentarios de Unidos Podemos con un pin "republicano y feminista"

Abucheos y aplausos a la entrada de un Congreso con ausencias y protestas

La Puerta de los Leones, que se abre solo para las grandes ocasiones, ha dado entrada a los seis miembros de la Familia Real, recibidos por los presidentes del Gobierno, Congreso, Senado, Tribunal Constitucional y Consejo General del Poder Judicial. Sánchez ha sido abucheado a la entrada y se han oído gritos de "fuera, fuera".

Los exmandatarios han recibido aplausos y abucheos también a su llegada a este 40 aniversario de la Constitución, al que han acudido representantes de todos los partidos con representación parlamentaria, menos de ERC, PDeCAT, PNV y EH-Bildu, ausencias habituales en este día, a las que este año se ha sumado los diputados de En Comú Podem y Compromís.   

Los diputados de Unidos Podemos han lucido una imagen reivindicativa con un símbolo republicano y han sido los únicos que no han aplaudido la entrada de los reyes y el discurso del monarca. Pablo Iglesias no ha participado en el saludo protocolario a la Familia Real previo al inicio del acto. Tampoco lo ha hecho el líder de IU, Alberto Garzón, que no acudía al Congreso en el Día de la Constitución desde 2011.   

El jefe del Ejecutivo ha defendido este jueves la Constitución, que ha definido como un proyecto colectivo de "libertad, progreso y democracia" y ha defendido, vía Twitter, que "reformarla es reforzarla", mientras que el líder del PP, Pablo Casado, ha abogado por no "abrirla en canal" porque es el "mayor muro de contención" contra los "enemigos de la libertad, el nacionalismo excluyente y el populismo" y ha avisado de que el PP  hará uso de su "mayoría de bloqueo" en el Congreso y su mayoría absoluta en el Senado para evitar que salga adelante cualquier reforma constitucional que se plantee ahora "más por agenda propia" que por necesidad para España.